El gato en casa

Ahora que están próximas las fechas navideñas, a los humanos les entra una repentina ansiedad por recopilar comida en sus casas que realmente para un gatito como yo resulta asombrosa, es como si mañana fuesen a anunciar que vamos a entrar en una guerra o algo similar y hubiese que hacer acopio a toda costa de alimentos para tres meses. El caso es que tanto ver comida por aqui y por alli, he pasado estos días a soñar con ella, y en mis interminables siestas, dignas de todo gato que se precie, pasaban volando por delante de mi suculentos manjares felinos que provocaban un tintineo en mis bigotes mientras estaba dormido.
Seguro que todos habeis deseado alguna vez que vuestros sueños se cumplan ¿no?, pues bien, yo creo tener mucho más cerca desde ayer uno de los mios. Resulta que desde la web de "El gato en casa", que guarda relación directa con la firma Royal Canin se han puesto en contacto con Maica para comentarnos que Gatitolandia les había parecido interesante. ¿Interesante? interesante me parece a mi lo que quiere decir Royal Canin, y es que amigos mios, Royal Canin es ese bello rótulo que muchos gatitos vemos destacar en rojo en esos paquetes repletos de sabrosas galletitas y que yo recuerdo haber tenido en mi plato en mi niñez, o mejor dicho en mi gatez, porque uno de niño tiene bastante poco con tanta sangre felina corriendo por mis venas. Imaginaos mi cara de feliz sorpresa al descubrir semejante relación, es como si a Carpanta le dicen que Telepollo llama a su puerta.



Como gato internauta que soy, ya había visto alguna vez la web de "El gato en casa", que como algunas otras páginas dedicadas a los gatos, no solo informa, sino que interactua con sus visitantes ofreciendo interesantes propuestas felinas y lo que podríamos llamar un consultorio médico gatosalud que viene muy bien por si te pones malito y quieres escaquearte de ir a visitar a los hombrecillos de las batas verdes.
Pero vamos a lo que realmente me interesa, la comida!! ¿donde esta? porque digo yo que tendrán el detalle de enviarme algunas de sus delicatessen gatunas ¿no? ¿sino que tipo de amigos pretenden ser?. A todos los gatos nos gusta mucho comer, pero cuando nos sobra la comida la compartimos con nuestros amiguetes, familiares y con esas gatitas guapas que sabemos que estan locas por nuestros bigotes, asi pues, sería una descortesía que teniendo tanta variedad culinaria no me dejasen meter el morrito para degustarlas. Prometo daros detallada cuenta si lo hacen jeje.
De todas formas, y por lo que pueda pasar, dejaré por aqui un cariñoso ronrroneo y unos arrumacos a los de "El gato en casa" por si quieren pasar algún día a visitarme por Gatitolandia. Aunque puestos a pedir con espíritu navideño y por no resultar un gato egoista, ya que Maica me da tan bien de comer, os propongo que echeis un vistazo a su web El gato en casa y pidamos todos para nuestros compañeros más necesitados, quizás la magia de la Navidad haga que este año esos gatitos abandonados tengan un platito de Royal Canin para llevarse a la boca.

Halloween

Bueno amigos, pues resulta que hoy es la noche de Halloween, ¿qué significa eso? pues algo así como una noche de terror, y es que los gatos durante esa festividad humana, estamos condenados a recibir en nuestros territorios a un montón de niños humanos que sin ningún tipo de reparo irrumpen en nuestras casas vestidos de forma extraña y chillando “¿Truco o trato?”, vamos, que te pegan un susto de muerte y a nuestros humanos adultos no les queda otro remedio que pagar una especie de rescate de nuestra tranquilidad ofreciendo a esos pequeños monstruitos un montón de caramelos. El momento desde luego es escalofriante, ya que encima suelen venir en grupos y si te ven asomar tus bigotes cerca de la puerta es como si se les disparase un resorte para tratar a toda costa de atraparte gritando “gatito, gatito”. En una situación así un gato con sentido común entenderá perfectamente que lo más inteligente es salir corriendo o arquear su lomo y soltar tres bufidos que mantengan lejos de ti a los temidos cachorros humanos.
Truco o trato desde luego debe ser sinónimo de prepárate a correr gato, aunque según dice Maica lo que en realidad significa es algo así como darte a elegir entre un susto o llegar a un acuerdo, un soborno infantil que pierde su sentido desde el momento en que aunque estés dispuesto a proceder al pago, el susto ya te le han metido si o si.


Sin embargo, a lo largo de la historia felina, algunos de nuestros colegas han sido muy astutos y han decidido vivir con unas hembras humanas muy listas, que además adoran a los gatos, a las que llaman brujas, especialmente nuestros amigos de color negro. Estos gatos han aprendido a ser respetados haciéndose temer, de forma que nadie los molestaba porque hacían creer que eran humanos transformados en demonios, jeje, esos si que sabían, hicieron correr el rumor de que si se cruzaban por delante la mala suerte iría tras el humano en cuestión y de esta forma se aseguraban no tener a ningún niño incordioso detrás. Lo malo es que los papás de las criaturas debieron enfadarse con los gatos por lanzar este bulo y los cogieron manía, viéndolos desde entonces como malditos y rechazándolos la mayoría de veces en sus hogares.
Menos mal que no todos los humanos son tan tontos y hay alguno que de vez en cuando decide pensar un poco haciendo uso del cerebro que la naturaleza les ha dado y pasar de supersticiones, de forma que son conscientes de que en realidad los gatos somos todos adorables.
No obstante y por lo que pueda pasar, yo ya he tomado posiciones en casa y me he buscado mi brujita particular. Más vale que me imponga un poco, porque sino siendo tan guapo me van a pelar el lomo con tanto sobo y no me apetece nada de nada, para eso ya tengo a mis papis leñe.
Os dejo una foto mía para que vayáis tomando nota de mi estrategia, jeje.

La condecoración

Desde que murió mamá me he esforzado más que nunca en ser un gato ejemplar del que ella pueda sentirse orgullosa. Seguro que desde el cielo todo se ve, asi que la importancia de hacer un buen papel en la labor que mami me encomendó adquiere ahora una doble importancia. Pero claro, todos los gatos sabemos que los humanos son muy raritos y que no siempre saben apreciar nuestros méritos, con lo que llegar a su corazoncito y hacer que seamos reconocidos por ellos es un trabajo muy complicado. Sin embargo he de contaros que no hace mucho he recibido uno de los mayores premios que un humano otorga a un felino, y es que , aunque no lo creais, he sido galardonado con una condecoración muy especial, los humanos creo que la llaman "la placa de identificación". Se trata de una medalla que cuelga de mi elegante collar, que ahora es de cuero negro, y que lleva grabado mi nombre, mi fecha de nacimiento y en su cara posterior los teléfonos de mis papis adoptivos. Es un gran honor para mi del que seguro que mami estará orgullosísima, pues los humanos conceden este premio a aquellos gatitos a los que quieren mucho, es una condecoración al mérito felino.

Cuando un gatito se pierde, los humanos miran tu placa y saben que eres una personalidad importante, algo asi como un Nobel gatuno, e inmediatamente se ponen en contacto con tus humanos para avisarles de que te encuentras en problemas, de esa forma se hace un despliegue de medios para devolverte a tu hogar con todo tipo de comodidades, ya que es evidente de que eres un tipo de prestigio reconocido.
El premio de hecho ha de ser tan solemne que para asegurarse de que lo conservas de por vida, sin peligro de que puedas perderlo o de que otro ocupe tu lugar suplantando tu identidad, te colocan un chip como se hace en el servicio secreto felino, y de este modo, con una moderna tecnología punta humana eres reconocido en cualquier sitio como un agente o figura importante. El chip me lo implantaron sin que me diese cuenta en una de mis visitas al centro de las personas con batas verdes de las que Maica es amiga y pasa totalmente desapercibido ante los ojos de cualquiera.
Estuve pensando incluso en adoptar un nombre más profesional y llamarme agente 007 vidas, pero creo que la discrección es otra de las virtudes de un agente secreto felino, asi que podeis seguir llamándome Freud, gato Freud.
De hecho Maica ya debía haber tenido antes en casa a una agente secreta felina, porque una de sus gatitas se llamaba Gatahari, pero claro,con ese nombre tan evidente debió de ser descubierta por algún agente canino y tuvo que escapar de casa para no poner en riesgo su vida.
Bueno, pues nada, os dejo una foto mía con mi condecoración para que os deleiteis con mi presencia y mi planta de dandy. Eso si, no digais nada, que sea un secreto entre nosotros eh, con que lo sepa mami es suficiente.

Manicura felina

Como bien sabeis todos los gatos, uno de nuestros más preciados tesoros son nuestras uñas. Con ellas no solo nos defendemos, sino que además nos vienen de perlas para rascarnos, sujetarnos, trepar, jugar, etc y ha llegado a mis oidos que algunos humanos someten a sus compañeros felinos a terribles operaciones donde les amputan la última falange de sus garras. Me he quedado tan impactado pensando en nuestros pobres compañeros mutilados que necesitaba hablar del tema con todos vosotros.
Maica a veces se ha llevado algún que otro disgusto fruto de mis juegos sin control, ya sabeis, uno se emociona y sin querer araña donde no debe, además como Maica tiene el dichoso problema de la alergia, cada vez que ocurre uno de estos lamentables accidentes se le ponen las heridas que parece que le haya arañado un tigre de Bengala y no yo.
También ocurre en muchas ocasiones que se encariña de objetos a los que los humanos dan un valor desmedido y cuando se los adorno un poco con mis uñas se pone bastante nerviosa. Menos mal que en el fondo siempre termina entendiendo que los objetos están para servirnos a nosotros y no nosotros a los objetos, sin duda los seres vivos somos infinitamente más importantes que un trasto inanimado.
Pero por supuesto Maica jamás ha pensado en hacerme nada tan bárbaro como lo que os estoy contando. ¿Os imaginais lo terrible que tiene que ser no poder ni tan siquiera escarbar la arena para poder hacer nuestras necesidades y taparlas luego porque sentimos un dolor terrible en nuestras patitas al hacerlo? ¿o sufrir terribles dolores de espalda por tener que apoyar inadecuadamente nuestras patas de forma antinatural? pufff no quiero ni pensarlo, se me ponen los pelos de punta.
Desde aqui me gustaría enviar un mensaje de apoyo a todos esos compañeros que han tenido la mala fortuna de caer en manos de desaprensivos que les han sometido a semejante salvajada y que viven estresados o sufriendo. Amigos lucharemos juntos por hacer entender a los humanos que ninguno de nosotros debe pasar por esto jamás.

Yo no he vuelto a arañar a Maica ni por accidente desde que me hizo una manicura muy especial. LLevaba días amenazándome con que si seguía siendo tan bruto al jugar me iba a poner unas uñas postizas como las de la Sarita Montiel, pero bueno, solo era una exageración de las suyas, realmente lo único que hizo fué cortarlas un poco con unas tijeritas sin punta que no me hicieran daño y ponerme unas funditas en ellas transparentes, nada de colorines para nenas, discretitas, manicura de machote.
La manicura me dura de mes a mes y medio, me la hace Maica y me ofrece un trocito de jamón de york como premio, me permite usar mis uñas perfectamente sin que me molesten, rasco, juego, camino y hago todo con total normalidad, todo menos hacer daño a mis papis, hasta sigo rascando en sus objetos preferidos, pero sin embargo ya no me regañan por ello, y es que debo de tener ahora uñas mágicas, porque no dejan señales a pesar de que rasque a fondo. Sin embargo yo se que para defenderme ya no me sirven, asi que en caso de emergencia uso las de las patitas de atrás o mis dientes, pero claro, en casa pocos peligros hay que merezcan un buen zarpazo.
Espero que si hay algún humano al que no le gusten las uñas de su gato leyéndome opte por hacer una manicura de este tipo a su compañero felino antes de plantearse siquiera acudir a un veterinario verdugo.
Ahh!! se me olvidaba las nenas podeis elegir uñitas de colores, que ya se que vosotras sois más coquetas y os gusta cambiar con la moda.

La caca nave de lujo

Antonio y yo hemos estado manteniendo un constante tira y afloja por ver quien se hace con el control del territorio. Eso de que haya dos machos en la misma casa se convierte en un tema delicado. Antonio es un macho muy grande y hasta que yo llegué a casa, él era el jefe, pero ahora que este iba a ser mi hogar, debía dejarle claro lo antes posible quien es el macho alfa responsable de proteger a Maica. El tema es que como yo aún era un gato pequeñito, él se empeñaba en mantener el control, olvidando un importante dato, que yo soy un gato, y por mucho que él quiera y por muy grande o magnífico ejemplar que sea, no puede dejar de lado su condición humana, que evidentemente nada tiene que hacer frente a la supremacía felina.
En fin, decidí dejar que se fuese aclimatando poco a poco a su nuevo estatus en la jerarquía de poder hogareña y le hice creer que él aún conservaba el poder en casa. Ya iría dejándole claro gradualmente quien estaba destinado a ser el jefe alli con pequeños desafios que no enturbiaran nuestra amistad, ya que al fin y al cabo era un tio muy majo al que había tomado mucho cariño y no era cuestión de prescindir de el en el grupo, me gustaba como papi adoptivo.
Sin lugar a dudas había pequeños detalles que le iban enseñando hasta donde llegaba mi poder felino. Uno de ellos fué la caca nave. Antonio se había empeñado en ponerme esa arena para conejos que yo no estaba dispuesto a tolerar en mi toilette, porque al parecer se había quedado encargado de la limpieza del baño y para él era mucho más cómodo deshacerse de mis cagarrutillas y pises envueltos en esa especie de viruta de madera que se descomponía facilmente en su water de humanos con agua. Ya os comenté que la batalla gato vs hombre estaba a mi favor, pero para que la tensión del ambiente se relajara un poco decidí otorgar a Antonio una pequeña tregua accediendo a utilizar una nueva arena. Se trataba de una arena hecha a base de fibras vegetales obtenidas de abetos, vamos, parecida al anterior lecho para conejos solo que con el grano más fino, mucho más apropiado para un gato. Haciendo un alarde de generosidad hacia el género humano, decidí probar el nuevo producto ante la satisfacción de Antonio y Maica, y lo cierto es que no estaba nada mal, se podía escarbar facilmente y al tapar los excrementos no producía olores desagradables. No se quedaba agarrado a mis patitas y al salir de la caca nave, lo poco que llevaba en ellas caía en el felpudo de ranuras de la entrada y el suelo quedaba limpio.
Antonio estaba radiante de felicidad creyendo que se había salido con la suya, !!ayyy pobre iluso!! ¿quién tenía ahora un radiante y limpio baño de lujo felino? ¿él o yo? y lo más importante de todo ¿a quién mimaba Maica felicitando por no manchar el suelo? ¿a él o a mi? es triste ver como el ser humano es capaz de apuntarse un tanto recogiendo tus cagarrutas mientras su hembra te mima a ti ¿quién es el que está ahora más cerca de hacerse con el poder de la casa? muahahahaha, pero que listos somos los gatos jeje.

Hoy es mi cumpleaños

Hola amigos, cuanto tiempo sin veros a todos por este blog. Ni que decir tiene que de nuevo he estado muy muy atareado cuidando de Maica, pero espero poder contaros todo lo sucedido en breve, os aseguro que mi vida esta siendo apasionante para cualquier gato que se precie. Hoy es un día muy especial porque hoy cumplo mi primer añito y ya soy todo una gatote de 5 kilos muy guapo, ¿alguien lo duda acaso? es que el que es guapo de nacimiento lo sigue siendo siempre y bueno, ya sabeis que esa cosa tan tonta que gastan los humanos llamada modestia no va con nosotros los felinos, ya veis, que estupidez decir que eres feo o que eres del montón cuando la naturaleza te ha dotado con tanta generosidad. Estoy seguro de que vosotros, mis colegas gatunos, estais totalmente de acuerdo conmigo y compartís esa seguridad en vosotros mismos que yo por supuesto también tengo.

Os voy a dejar de hecho una foto que me han hecho hace poco para que podais apreciar mi belleza en todo su apogeo, bueno, o quizas no, seguramente mañana estaré más guapo aún, porque uno gana con la edad y seguro que tengo a varias gatitas ya loquitas por mis huesos. Por cierto nenas si alguna necesita que la eche una zarpa no tiene más que decirlo, que yo soy todo un dandy y un caballero.
No os lo vais a creer pero Maica me ha hecho hoy tantos mimos que he estado a punto de tener que explicarle que yo no soy un limón, porque es que parecía que me quería exprimir hasta sacarme la última gota de jugo.
La parte buena es que esta preparando una tarta de pollo con jamón que tiene que estar de chuparse los bigotes, ummmm, y me ha pedido por internet un regalo que estoy impaciente por recibir, me mata la curiosidad ¿será un ratón gigante?.
Bueno ya os contaré, me voy de celebración que esto se esta poniendo muyyyy interesante.

Campeones del mundo

Hola a todos, de nuevo estoy por aqui con todos vosotros despues de haber estado una buena temporada retirado del blog guardando luto por mamá y cuidando de Maica que ha estado bastante pachuchilla y baja de ánimo.
Acabo de enterarme hace poco de lo que significa la palabra verano. Uyy es una palabra terrible para un gato. Yo como soy tan jovencito no había vivido nunca un verano y este ha sido el primero. No sabía que se podía pasar tanto calor, es como si alguien se hubiese dejado puesta una estufa enorme a tu lado con la intención de hacer gato asado, ¿es que no se dan cuenta que tenemos el abrigo puesto?. Menos mal que Maica, que me quiere mucho, me ha puesto un aparatejo muy curioso del que sale frío, que hace más soportable estar en casa cuando pega el sol de lleno en casa.
Al margen de contaros que el mundo esta metido en una sauna estos días, os estaréis preguntando que más cosillas me han sucedido estos días, pues bien, resulta que los gatos españoles somos campeones del mundo de fútbol ¿y eso que significa? pues principalmente que nuestros humanos se han vuelto locos estos días y les ha dado por hacer muuuucho ruido.
Antonio y Maica han estado estos días pegados a una caja que tiene un montón de humanos en miniatura metidos dentro hablando, contemplando como jugaban a una cosa que se llama fútbol y que básicamente consiste en un montón de humanos en calzoncillos y camiseta persiguiendo una pelota. Algo asi como lo que yo hago muchas veces con Antonio pero con un follón de gente tremendo. Pues bien, los españoles deben de haber sido los primeros en capturar la pelotita en cuestión y se ve que les han dado un premio. Lo más curioso es que este juego pone muy nerviosos a los humanos y les da por gritar, saltar, enfadarse, darse abrazos e incluso menear unos trapos con colorines que llaman banderas y que no te dejan tocar, ya veis, ¿que gracia tiene mover un trapo si no te dejan perseguirlo y morderlo?.
Lo peor de todo es cuando finalmente dan el premio al ganador. !!Que locura!! es que además te meten cada susto... aqui no dejaban de tirar bombas en la calle, los vecinos creo que se habían propuesto tirar el techo de nuestra casa y Antonio en especial estaba fuera de si, asi que un consejo, si alguna vez sois campeones del mundo, corred rápido a esconderos en el primer sitio que pilleis, yo tome posiciones bajo el gran rascador azul del salón y de ahí no me he meneado hasta que la cosa ha estado más tranquilita y Maica ha paseado un exquisito filete de jamón york por las cercanías.

Adios mamá

Estos días Maica estaba desbordada por mi actividad incesante, no dejaba de jugar y saltar por todas partes, pero es que no era para menos, no todos los dias uno tiene hermanitos nuevos, además estaba impaciente por visitar a mamá para contarle todas mis aventuras.
Hubo un momento en que dejé descansar un poco a Maica para que pudiese mirar su correo electrónico y me diese noticias de si ya tenían nuevo hogar mis hermanitos. Estaba mirándola fijamente cuando de repente cambió su cara. Uyyy!! mal asunto, algo malo sucede. Dicen que la cara de los humanos es el espejo del alma, y si el alma de Maica estaba como su cara, esta debía estar a punto de caducar.
Sin terciar palabra, Maica cogió el telefono y marcó el número de Lourdes con los ojos llorosos y una expresión desencajada.
En voz muy baja y con tono triste preguntó "Lourdes, ¿que ha pasado?, ¿como estas?". Aquellas palabras no podían anunciar nada bueno. ¿Les habría sucedido algo a mis nuevos hermanitos? ufff, simplemente la duda de que pudiesen haber caido enfermos hizo que se me soltara la tripita y tuve que ir corriendo a mi arenero de la nave espacial.
Me llevó un buen rato hacer mis necesidades y cuando regresé al salón donde Maica estaba, la conversación ya había finalizado. Maica me miró con tristeza, se acercó a mi, me tomo en brazos y comenzó a acariciarme entre besos y abrazos.
Aquel derroche de amor tan agradable que me proporcionaba tanta felicidad se vino abajo en seguida cuando me dijo las palabras más horribles que la he oido pronunciar jamás. "Freud cielo, tu mamá ha muerto".

QUEEEE?!!!! no puede ser, si mami es una gatita joven aún, solo tiene ocho años, esto debe de ser una broma de mal gusto.
Antonio vino inmediatamente y preguntó que sucedía, asi que delante de mi, Maica comenzó a contar lo que había pasado.
A mamá la habían envenenado. Algún inhumano de la peor calaña se había metido en casa de Lourdes y había dejado una comida ponzoñosa que mami no dudó en probar. Mis hermanitos aún no estaban destetados por lo que se habían librado de ser victimas de semejante barbarie y tita Xena era muy exquisita y solo comía de la mano de Lourdes, por lo que tampoco había caido en la trampa del asesino. Sin embargo papá pasa por la casa habitualmente a visitar a mami y estos días no había aparecido. Misteriosamente tampoco se ve a otros gatos del barrio y las esperanzas de que no haya sucedido una masacre felina se agotan a cada segundo que pasa.
No lo puedo creer, mami se ha ido al paraiso de nubes de algodón sin mi y ni siquiera he tenido oportunidad de contarle todo lo que he hecho por los humanos para que se sienta orgullosa de su pequeño Freud.
Mamá, ¿porque? ¿porque nos dejas solos a Calxetines y a mi? ¿porque dejas desvalidos a los pequeños gafes? y sobre todo ¿porque nos has enviado a ayudar a los humanos si ellos no se merecen que les tratemos asi? ¿porque tengo que ayudar a una especie capaz de hacer tanto daño? ¿porque tengo que esforzarme por defender a tus asesinos?.
Se que la rabia me impide pensar. Y se que en el fondo es injusto tachar de lo mismo a todos los humanos. Se que Antonio y Maica me quieren mucho. Pero siento tanto dolor, que no puedo evitar pensar en que tampoco nosotros los gatos hemos hecho mal alguno como para merecer que nos traten asi.
Lourdes estaba también destrozada, su pequeña Axul ya no estaba a su lado y la había dejado tres pequeñines que no hacían más que recordarle a cada segundo la terrible tragedia. Pero mami había enviado su luz desde el cielo para que los gatitos gafes tuviesen un poco de suerte en su vida y todos han encontrado ya un hogar. Dos de ellos además se van juntitos y el otro va a estar muy bien atendido por una chica que lleva soñando toda su vida con compartirla con un gatito amigo, y como premio por haber aprobado la selectividad, sus padres la han ofrecido este regalo de la naturaleza para que la acompañe.
Adios mamá, o mejor dicho, hasta luego, ilumina mi camino desde donde estes con una gran luna llena para que pueda ver como llegar hasta ti algún día, en su recorrido me esforzaré siempre en tu honor por hacer que te sientas orgullosa de mi y llevaré a todos los humanos el mensaje de convivencia pacifica y llena de amor que tanto te has empeñado en defender y que te ha costado la vida. Descansa en paz mamá.
Un martes dió la vida a mis hermanitos y un martes se llevó a mi mamá del mundo. ¿Conseguiremos un martes el equilibrio que tanto necesitamos para hermanar a los humanos con el resto de seres vivos?.
Os pido a todos mis amigos que contribuyais a que la lucha de mi mamá no sea en vano. Axul falleció un martes 18 de mayo entre todas las flores, para recordarnos siempre lo bello que puede llegar a ser el mundo cuando la naturaleza obra por medio.

Mis nuevos hermanitos

Hace algunos meses recibimos en casa una magnífica noticia, Lourdes le contó a maica que mamá estaba esperando otra vez bebes. Hay que ver lo bien que se lo pasa mami, es una artista para escaparse de casa y salir de ligue por ahi.
Pues bien, resulta que mis queridos nuevos hermanitos decidieron venir al mundo un martes y trece del mes de abril, desafiando totalmente a la suerte le han echado un par de húmedas naricillas y se han plantado en medio de todos los humanos supersticiosos diciendo ea!! aqui estoy!!.
Uno es siamés muy clarito y con la cara muy parecida a Calxetines y los otros dos son totalmente negros, para rizar aún más el rizo y desafiar totalmente las estúpidas creencias humanas, con las caritas muy parecidas a la mía.

Estoy orgulloso de mis nuevos hermanitos gafes que estan buscando un nuevo hogar donde emprender su nueva vida con una misión parecida a la que tenemos Calxetines y yo. El mundo necesita a los gatos y mi familia tiene que demostrar que somos unos buenos felinos de los que mamá tiene que sentirse orgullosa.
Ya vereis cuando mami sepa mis logros, seguro que llorará de alegría al saber que me estoy convirtiendo en un hermoso gatote, en todo un dandy, y en un brillante profesional del que podrá presumir por el barrio con todos los gatos.
Os dejo una foto por aqui para que veais lo guapos que son mis hermanitos gafes.

El ataque hacker

Nunca me había imaginado que un humilde gatito como yo pudiese llegar a ser objetivo para un grupo de hackers, pero el caso es que asi ha sido. Gatitolandia y el blog de freud han sido atacados aprovechandose de que Maica seguía malita y yo estaba demasiado ocupado haciendo mis labores como gato terapeuta.
El caso es que hemos tenido que ponernos manos a la obra para tratar de arreglar los desperfectos que nos habían ocasionado. Esperamos que todo ya este solucionado y que podais leerme con normalidad a partir de ahora.
Eso si, he de avisaros que hemos sido también victimas de web-spam y de hotlinking lo cual ha hecho que tuviesemos un aumento de tráfico desmedido que consumia nuestro espacio de transferencia y es posible que hayais tenido problemas para acceder a nuestra web y al blog.
Como medida hemos tenido que acotar el acceso a nuestras imágenes y todas las que sean utilizadas mostraran una imagen de "No al spam", lamentablemente no podemos evitar que los antiguos enlaces que y códigos muestren también dicha imagen por lo que todos aquellos que hayais puesto alguno de nuestros banners tendreis que cambiarlos por los que hay actualmente, que llevan otro código y que si podrá visualizarse bien.
Siento mucho las molestias y espero que comprendais que no nos ha quedado otro remedio.
Ayssss, estos hackers!! dice Maica que son piratas informáticos, ¿llevaran un parche en el ojo, una pata de palo y un loro encima del hombro? bueno, si son informáticos a lo mejor en lugar del loro llevan un ratón, posiblemente por eso nos han atacado, seguro que a su ratón no le caemos bien los gatos.

Los testigos de Jehova

Bueno, siento mucho haber tardado tanto en pasarme por aqui a contaros mis cosas, pero es que he estado muy liado cuidando de Maica, que no se encontraba nada bien estos días. Ya sabéis todos que como buen gatito terapeuta que soy me debo a mi trabajo, y la salud de Maica es una prioridad muy importante para mi.
El caso es que en estos días han pasado muchas cosas y quisiera empezar por contaros un suceso curioso ocurrido hace tan solo un par de semanas.
Maica se pone muy nerviosa cuando recibe visitas en casa que no son de la familia, especialmente si a su puerta llama algún desconocido. Por supuesto yo actúo siempre como su defensor, y si noto algún tipo de tensión, allí voy yo lanzado con mis uñas preparadas y mi cola bien erizada advirtiendo al que sea de que ya puede tener mucho cuidadín conmigo, que también puedo ser un gatito guardian con muy mala leche.
Sin embargo cuando la veo relajada se perfectamente que el humano que entra es de fiar y que no hay motivo alguno para la ofensiva, en esos casos es solo cuestión de segundos que se haga una presentación formal, a la que suelo reaccionar restregandome un poquillo por nuestro nuevo amigo para dejarle mi particular sello de olor del círculo de amistades de Freud.
Bien, pues curiosamente el otro día llamó una visita con la que no sabía muy bien como actuar. Al escuchar el timbre de la puerta noté como Maica se tensaba y se ponía inmediatamente a la defensiva, por lo que fui preparando mi kit defensivo gatuno antihumanos-indeseables. Maica me cogió en brazos y se dispuso a abrir la puerta cautelosamente. Ante nuestros ojos aparecieron dos humanos macho de avanzada edad que decían traer una invitación para Maica. Parece ser que la idea de ser invitada a algún sitio debió gustarle a Maica porque fui notando como se relajaba, quizas aquellas personas no fuesen tan peligrosas, asi que me mantuve alerta pero sin mostrarme agresivo.
El caso fué que uno de los hombres empezó a hablar y hablar sin parar ante la atenta mirada de Maica de un tal Jesús, que debía ser el organizador del evento, porque aquel señor le daba mucha importancia. Que si Jesús por aqui, que si Jesús por allá... pero el tal Jesús debía ser un humano muy muy muy viejo porque el señor de vez en cuando se refería a el como padre.
El hombre seguía blau blau blau hasta que dijo algo que ya me tocó un poquito los bigotes, pretendía engañar a Maica diciendo que Jesús era también su papá. Te estás pasando tio!! ¿que es eso de que Maica tenga dos padres? porque yo conocía al papá de Maica y desde luego no se llamaba Jesús, asi que tuve que intervenir interrumpiendo la interminable parrafada de aquel hombre con mis maullidos.
Lo alucinante es que a pesar de que yo maullaba aquel hombre seguía hablando sin parar. Visto que no hacía ni caso me puse a maullar más fuerte, pero en lugar de parar y hacerme caso se puso a hablar más fuerte el también. Ah si?!! ya veremos a ver quien puede más!! empecé a soltar unos maullidos que no dejaban escuchar lo que decía el pajarraco este, pero el tio era duro de pelar y siguió subiendo el tono. Fuimos chillando cada vez más en una especie de batalla por ver quien tenía más aguante, hasta que el otro hombre le dijo a Maica "que gatito tan bonito, es una gatita ¿no?". Eyyy!!! ahi te has meado fuera del tiesto!! ¿que es eso de gatita? ¿ya estamos faltando a mi masculinidad?!!.
Mientras Maica les hablaba sobre mi yo estaba ya calentándome, comencé a poner mi colita gorda, pero Maica me decía "Tranquilo Freud, tranquilito, que no pasa nada". Jooo!! no me digas que no puedo ni sisearles un poquito?!! bueeeno, va. No entendía muy bien la actitud de Maica, se la veía ya cansada de escuchar, pero aún asi no quería ser descortés, seguramente por no perder la invitación, asi que rebuscando por mi mente felina tuve una idea genial.
El hombre siguió con su interminable discurso y en mitad de sus palabras se escuchó un fuerte Prrrrr!! seguido casi inmediatamente por un suave Pffff!!.Un furioso vendaval de gases fétidos comenzó a esparcirse llenando el espacio y transformando las caras de todos los presentes. Las caras de los dos hombres reflejaban un sufrimiento contenido, la de Maica más bien reflejaba verguenza y la mia, además de relajada, era la viva imagen de la victoria felina sobre la prepotencia humana.
Ni que decir tiene que, como por arte de magia, los discursos terminaron súbitamente y los dos hombres se despidieron con bastante prisa, dejando la invitación en manos de Maica.
Cuando Antonio llegó por la tarde y vió la invitación dijo "Por lo que veo han estado aqui hoy los testigos de Jehova ¿no?". Jeje, lo que él no sabía y Maica tuvo que explicarle detenidamente, es que aquellos dos humanos de lo único que habían sido testigos es de la mala leche que puede tener un gatito y de lo mortales que pueden llegar a ser sus pedos.

Espidercat

Maica había acudido a su alergóloga y tras ponerse en tratamiento había mejorado bastante de su alergia. Esto hizo que al encontrarse mejor también tuviese más ganas de jugar conmigo e inventase algunos juegos muy divertidos.
La cosa empezó cuando un día Maica vino con un objeto muy peculiar, de esos que pide normalmente esperando que traigan a casa y acaban siempre siendo encontrados por su padre en correos. Cuando vi por primera vez aquel trasto naranja no supe muy bien de que podía tratarse, pero poco despues supe por boca de Antonio que se trataba de una pistola. El caso es que Maica se tiraba todo el día con la pistola a cuestas como si se tratara del mismísimo James Bond. Pobrecita!! la enfermedad la estaba llevando a perder la cabeza definitivamente. Posiblemente el miedo la había conducido a adquirir un arma con la que defenderse, pero estaba claro que era infundado, además no era lógico recurrir a aquel trasto teniendo en cuenta que ella también tenía unas largas uñas con las que poder arañar, y sobre todo, el hecho de que me tenía a mi a su lado. Quizás a pesar de tener uñas como yo, ella no sabía usarlas, pero en cualquier caso yo estaba sobradamente preparado para hacer frente a cualquier enemigo. Ya sabeis que yo soy un gato muy valiente y desde luego no iba a tolerar que nadie hiciese daño a mi mamau.
Curiosamente, y coincidiendo con que Maica fuese armada, empezaron a suceder cosas muy extrañas en la casa. Casi no podía dar ni dos pasos sin que un chorro de agua que parecía salir de la nada me sacudiese inmediatamente y por sorpresa. Me subía a la encimera de la cocina...chorro de agua, me afilaba las uñas en el rascador azul...chorro de agua, decidía explorar el rincón de los cables de la tele...chorro de agua. Pero corcho!! ¿que pasa aqui?!! en cuestión de pocas horas estaba empapado como si me hubiesen dado un baño.
Maica debía estar muy contenta de estar mejor, porque yo podía oler en ella su alegría, sin embargo su cara indicaba otra cosa,se ponía a la defensiva cada vez que yo me encontraba con uno de esos chorros de agua imprevistos, porque abría la boca enseñando los dientes y hacía un ruido intimidador que sonaba como "jajaja".
Por supuesto yo soy un gatito muy listo y sabía que en cuanto diese mi siguiente paso era muy posible que recibiese otro chorro de agua, asi que me mantuve alerta, con todos mis sentidos puestos en descubrir de donde provenían aquellas descargas húmedas. Caspita!! mi sorpresa fué máxima al descubrir que todas salían de la nueva pistola de mamau.
Ummmm!!! asi que se trata de eso, es solo una bromita pesada y un juego que Maica se ha inventado. Estaba claro que Maica se había creido el agente secreto 007. Pues muy bien, si ella es Maica Bond yo me convertiré en superhéroe, seré Espiderman, bueno no, eso le pega más a los humanos, seré Espidercat.
En cuanto mamau se dispuso a hacer el siguiente disparo de agua yo salté con mis cuatro patitas extendidas en el aire como si fuese el gato araña dándola un susto de muerte, jeje. ¿Que?!! ahora quien es el más fuerte y listo?
Dejé claro que sus ataques de agua no me intimidaban ya y apunté en mi agenda mental felina convertir el salto de Espidercat en un nuevo juego, estaba muy bien eso de salir disparado por los aires de vez en cuando, e incluso a mamau debió hacerle gracia porque no dejaba de gritarme desde entonces espiderman para provocar mis saltos de espidercat, CAT eh CAT, espidercat, que soy un gato.

La puerta misteriosa

En los ultimos días, había estado ensayando mis habilidades en el uso del idioma humano, tratando de comunicarme mejor con mis padres adoptivos, e hice todo tipo de maullidos probando cuales eran más efectivos a la hora de conseguir que me entendieran adecuadamente cuando necesitaba conseguir algo.
La puerta misteriosa tras la cual desaparecían a diario Antonio y Maica me tenía intrigadísimo y era necesario desplegar todas mis capacidades para averiguar que se escondía tras ella. Logicamente ellos ya debían saber que sucedía alli y debía convencerles de que me llevaran con ellos o me contaran que ocurría para que siempre me dejaran al otro lado sin enterarme de nada.
Fruto de mis múltiples intentos en pronunciar maullidos comprensibles para los humanos, descubrí uno que le hizo especial ilusión a Maica. Nada más pronunciarlo salía corriendo como loca hacia mi para achucharme con mucho cariño pese a su alergia, era como si se curara de todos sus males en el acto, y no importaba si se encontraba detrás de la puerta misteriosa o no, el caso es que salía de donde quiera que estuviese a atenderme. El maullido en cuestión era "mama" pero he de reconocer que a pesar de que trataba de pronunciarlo bien no siempre me salía igual, era bastante complicado, me esforzaba mucho porque cada vez que me salía la alegría de Maica era tal que incluso decidía celebrar juntos el acontecimiento con suculentos filetitos de jamón York.
Creo que dicho maullido debía ser interpretado por Maica como una muestra de cariño sin igual, algo asi como cuando llamaba a mi mamá. Eiii!! un momento, ¿será que la estoy llamando mamá? uyyy si eso era asi, quizás la estaba dando a entender algo confuso. Yo quería mucho a Maica, pero como mamá adoptiva, porque mamá ya tenía una y no la iba a olvidar jamás. Asi pues se me ocurrió probar con un nuevo maullido que fuese parecido y que significase mamá adoptiva o algo similar y me salió "mamau". Era tan parecido que a Maica también le gustó mucho, lo cierto es que no funcionaba igual que "mama", parecía desilusionarse algo y no conseguía tanta celebración, pero si que me servía para llamar notablemente su atención en el buen sentido, asi que lo anoté en mi mente felina para utilizarlo con más frecuencia.
Todas las mañanas a las 10 en punto llamaba a Maica para que me diera el desayuno, pero no se que habría tras la puerta misteriosa que a veces no atendía inmediatamente mi llamada y tardaba en aparecer. Sin embargo me acordé de el nuevo maullido y vi que en cuanto lo utilizaba se daba mucha más prisa en acudir a mi llamada.
Uno de los días apareció muy rápido y con unos ojos que parecía que llevaban pesas en los párpados, estaba totalmente atontada, hasta el punto que por una vez dejó la puerta cerrada pero no demasiado bien ajustada, se veía una pequeña rendija por la que la luz asomaba. Mientras Maica echaba en mis platos mi desayuno yo aproveché para empujar la puerta misteriosa con mis patitas y al fin esta se abrió.
Al traspasar el umbral pude ver que había una habitación con una gran cama como protagonista y otra puerta que daba a un cuarto de baño mucho más grande que el de Antonio.
Caramba!! y este era todo el misterio?!! una cama? asi que... ¿lo que venían a hacer Antonio y Maica alli era descansar? que insociables!! acaso no podían dormir conmigo? desde luego no sería por falta de espacio.
En mi recorrido por la habitación pude descubrir sobre una mesita junto a la cama un montón de cajitas de cartón y paquetes de pañuelos de esos con los que tanto me gustaba jugar, asi que me puse manos a la obra para pasar un buen rato jugando con aquellas cajas, hasta que la aguafiestas de Maica apareció muy enfadada por la puerta. ¿Que haces aqui?!!! deja las medicinas!! me gritó muy alterada.
Salí corriendo de alli y me escondí debajo de la cama. Caramba!! seguro que era esto lo que estaban escondiendo!! no podía dar crédito a mis ojos de lo que encontré allí. Debajo de la cama había un campo de juegos enorme lleno de cajas muy grandes de diferentes alturas y con ruedas muy divertido, donde podías esconderte, jugar al pilla pilla e incluso desplazarte sobre ellas si cogías un poco de impulso. Uyyy!! que divertidooo!!.
A Maica debió darle un poco cargo de conciencia no haber compartido su campo de juegos conmigo, porque inmediatamente se puso a jugar conmigo al pilla pilla persiguiendome por entre las cajas. Me lo pasé en grande hasta que ella decidió que ya estaba bien de juegos y me amenazó con un mounstruo que tienen en la casa que gruñe muy fuerte al que llaman aspirador.
Aquel mounstruo me daba mucho miedo, asi que salí corriendo fuera de la habitación que acababa de descubrir, no obstante mi aventura había merecido la pena y ya sabía que se escondía tras la misteriosa puerta.

Hombre vs gato

Tras el regalo que dejé a Antonio en su "caca nave" este debió de mosquearse conmigo por haberle dejado en evidencia delante de Maica y decidió que ya no quería seguir compartiendo su cuarto de baño conmigo. Así pues trasladó el artilugio aquel fuera, a un rincón en el pasillo de la casa junto a la puerta del baño.
Maica había puesto en la entrada una alfombrilla con ranuras que cuando pisabas en ella te limpiaba las patitas de la arena que se te quedaba pegada en ellas. Ahora la arena permanecía dentro del arenero y de esta forma ya no se montaba la playa que tanto molestaba a Antonio. Sin embargo debía ser muy rencoroso porque fui desterrado del baño para siempre, pues mira, !!mejor!!, a ver si te crees que necesito oler tus pestosidades humanas y aguantar que me des esos sustos con ese pischhht!! que suena cada vez que pulsas el aparatito ese blanco de la pared, que hace que huela a ese pestilente perfume que tanto os gusta a los humanos.


El conflicto podría haberse quedado ahi si no fuera porque al cabo de unos días Antonio decidió gastarme una broma de mal gusto y cambió mi arena por una especie de virutas gordas de madera. Oye tu!! ¿te has creido que soy un conejo?!!
Me tiré un par de días sin poder hacer mis necesidades porque Antonio no se apeaba del burro e insistía en dejar ese lecho para conejos en mi "caca nave", ¿tu que quieres? ¿que reviente?!!.
Pero una vez más la inteligencia felina vino a cobrarse un punto cuando decidí que ya no estaba dispuesto a aguantarme más y que me doliera la tripita por no hacer mis necesidades. Hice mis necesidades encima del lecho para conejos, si, pero ahi las dejé, sin taparlas ni nada, jeje, alaaa!! a ver si ahora aguantais esa peste.
Mi calculado plan no tardó mucho en hacer efecto, pues era más que evidente que dada la naturaleza perfeccionista de Maica y su obsesión por la limpieza aquel pestazo iba a desencadenar su ira.
Al día siguiente Maica había hecho a Antonio ir a comprar mi arena de siempre. Cuando estaba afaenado colocándola en la "caca nave" me aseguré de pasar por su lado, mirarle fijamente a los ojos y soltarle un miau con una clara traducción "Gato 1- Antonio 0".

La nave espacial

Ese día el papá de Maica había venido de visita a casa cargado con una gigantesca caja que había encontrado en el lugar donde se iban a perder todos los paquetes humanos, es decir, en Correos.
Maica había esperado durante mucho mucho tiempo aquel pedido y me intrigaba mucho que sería, sin embargo esta vez no me dejó participar en el descubrimiento del contenido y se encerró a cal y canto en la cocina para mantener el secreto. ¿Sería una sorpresita?.
Cuando Antonio llegó a casa se puso muy contento también al recibir la noticia de que por fin el paquete estaba en casa, entró en la cocina a ver la sorpresa sin dejarme pasar a mi y poco después se fué de la lengua y confesó lo que Maica me tenía guardado como regalo diciendo una frase que hizo que se me erizaran todos los pelos del cuerpo de la emoción "Freud, mamá te ha comprado una nave espacial".
Guauuuu!!!, digo, Miauuuu!!, estaba tan emocionado que hasta mis exclamaciones me hacían perder mi identidad por la de un perro. Una nave espacial!! mami me contó una historia antes de dormir donde decía que los humanos utilizaban naves espaciales para visitar la luna. Hace muchos años habían enviado a una perrita llamada Laika al espacio en una de ellas, pero lamentablemente no sobrevivió a la aventura. Mamá decía que algún día las naves espaciales serían mucho más modernas y seguras y entonces los gatitos no maullaríamos más a la luna llena de lejos, sino que pondríamos nuestras patitas sobre ella. Los perros no lo habían conseguido, pero evidentemente nosotros eramos más listos que ellos jeje.
No me lo podía creer. Maica tenía tanta confianza en mis capacidades, que después de haber demostrado que era un excelente terapeuta me había comprado una nave espacial para convertirme además en astronauta gatuno. Ufff !! cuando se entere mamá de esto se la van a caer los bigotes de la impresión, va a estar muy orgullosa de mi.
Por fin llegó el momento de ver mi nueva nave espacial. Maica salió de la cocina con ella en brazos y la depositó en el suelo del baño, donde antes estaba mi arenero. Corcho!! ¿no tienes otro sitio donde ponerla? podías elegir un lugar más higiénico ¿no?.
La espectación era máxima en mis papis adoptivos esperando el momento en que yo entrara dentro de la nave, no me perdían ojo. El mecanismo de entrada era extraño, pero rápidamente con una pequeña indicación de Maica pude ver que solo había que empujar con el morrito una especie de puerta transparente. Por fin estaba dentro, pero...!!¿esto que es?!!, !!¿de quien ha sido la brillante idea de poner la arena de hacer caca y pis dentro de mi nave?!!.
La decepción fué máxima al descubrir que aquel trasto era una caca en el más amplio sentido de la palabra, no era ninguna nave espacial, sino un nuevo "cagadero" cubierto al que Antonio había bautizado con ese nombre porque decía que se parecía mucho a una nave espacial. !!oye guapo!! a ver si vemos menos peliculitas del espacio de esas que os tragais los humanos, que no das una.
Menos mal que en un araranque de inteligencia felina decidí demostrarle para que servía su nave espacial y le dejé un buen mojón dedicado, para que volviese a la realidad, que provocó los aplausos de Maica.

Gatitolandia

Maica seguía mal de su alergia, pero a pesar de ello mejoraba cada día en su tratamiento psicológico gracias a mis atenciones constantes, y esto al parecer, según los comentarios que podía escuchar en la casa, había sido ya reconocido por la psicologa que llevaba el caso de Maica, que le había indicado que, dados los efectos tan notorios en la mejoria de su salud, no debía apartarse de mi bajo ningún concepto.
Aysss!! si mami escuchara estas cosas seguro que se sentiría orgullosa de mi. ¿Estaría teniendo Calxetines tan buenos resultados como yo?.
Maica trabajaba casi todos los días en casa en una cosa que llaman ordenador. Es un objeto muy curioso con una ventana al mundo donde puedes ver un montón de cosas. Yo vi y escuché un día unos gatos a los que saludé creyendo que estaban ahi, pero cuando los toqué con mi patita no estaban, miré detras de la pantalla y tampoco había nadie escondido, era como un truco de magia.
También puedes divertirte mucho, Antonio por ejemplo juega a una cosa donde sale una pelotita saltando y a veces le ayudo a perseguirla, e incluso cuando no están jugando se mueve una flecha que también puedes perseguir, solo que esa no es muy recomendable porque Maica y Antonio se alteran mucho si no les dejas a ellos manejarla. Con el ordenador la verdad es que a veces son muy territoriales y hay que darles espacio para que no se mosqueen, y en los juegos... ejem!! seguro que lo que pasa es que no quieren quedar en evidencia porque saben de sobra que yo soy mucho más hábil que ellos dando caza a la pelotita, habrá que dejarles que de vez en cuando se crean un poquito más importantes.


La cuestión es que Maica me contó que me iba a dedicar una web en agradecimiento a mi labor para que desde ella pudiese ayudar a otros gatitos y ofrecer información sobre nosotros los gatos. No sabía muy bien que era una web hasta que no me lo enseñó Maica, pero la verdad es que me gustó mucho la idea y no dudé en ponerme patas a la obra.
El ordenador y su amigo internet eran algo muy bueno ya que me permitía conocer las historias de otros colegas y también tener noticias de vez en cuando de Lourdes y mamá.
Maica y yo estuvimos muy atareados trabajando en la web, yo le iba chivando todos los detalles y ella los iba plasmando poco a poco trabajando sin descanso. Ella me ayudaba también investigando las cositas que yo no sabía y les preguntaba también cosas a sus amigos de las batas verdes. Asi nació Gatitolandia.
Gatitolandia aún está de inauguración porque no tiene todavía muchos participantes pero espero que en breve la gente se vaya animando y juntos podamos hacer algo bueno por la comunidad felina.
Asi que, si eres gato, no se a que esperas para apuntarte y enviarme tu foto y tus datos a info@gatitolandia.com para que todos estos humanos se enteren de lo guapos que somos nosotros los felinos y de todo lo que valemos, hay que ser un gato L'Oreal como dicen en la tele, ,que saldrás ahi porque tu lo vales. También te ayudo a buscar un hogar, un ligue, a recordar a un colega fallecido, e incluso puedes ser elegido gato del mes, que de momento estoy yo de estrella, y aunque soy muy guapo se van a pensar que soy un creido si solo salgo yo todos los meses ¿no?.
Y si eres humano, demuestranos tu humanidad denunciando a tus congéneres humanos que son inhumanos y nos hacen daño a los gatitos y a la naturaleza en general. Y si no te enteras de nada y no sabes como somos los gatos o como hay que cuidarnos, pásate y echa un vistazo que te lo contamos.
Gatitolandia

El gatowii

En los ultimos días las visitas de mis papis adoptivos a casa de la familia de Maica o a otros lugares se habían incrementado notablemente. Algo estaba pasando y creo que lo llamaban Navidad.
La Navidad debía de ser una especie de rara fiebre que les da a los humanos por comprar cosas y hacer muchas estupideces, además comían muchas cosas que debían de hacer mucho daño y se ponían malitos, pero en lugar de aprender de la experiencia volvian a comerlas una y otra vez. !!Humanos!!
Uno de esos alocados días, Antonio y Maica llegaron con un paquete que decían que era un regalo que habían traido los Reyes Magos. Uff!! cada vez estan peor, ahora ven visiones y creen que entran aqui personas que nunca han estado. Puedo jurarlo porque yo lo escucho todo y siempre estoy muy pendiente de cualquier extraño que pase por la puerta de entrada, además por si fuera poco dice que son reyes, ahi es nada, ni que los reyes fueran a casa de cualquiera, pues no son selectos ni nada y desde luego esta casa de palacio tiene poco.
El paquete era muy aburrido porque la caja que traía era muy estrechita y no me podía meter, además no traía cositas blancas de las que me gustan a mi, pues vaya caca de regalo. Dentro tampoco había nada interesante, tan solo unos cachibaches que Antonio conectó a la televisión y una estraña cosa que parecía una bascula de baño pero sin números donde se subían por turnos Antonio y Maica. Aquello parecía muy aburrido, no entendía porque derrochaban tanta pasión por aquel aparatejo, ni siquiera me dejaban entretenerme con los cables.


Sin embargo estaba equivocado, aquella cosa tenía su puntito, y es que cada vez que se arrimaban a esa cosa cogían una especie de mandos de televisión blancos y no dejaban de moverse. Vaya!! al menos esto les contagia algo de mi marcha.
La maquineja esa además charlaba con Maica y le decia lo que pesaba y como era su equilibrio, hasta yo mismo me subí al trasto aquel para demostrarles que, si era cuestión de equilibrio, como el de los gatos no había otro igual, lo que no entiendo es porque la bruja esa que estaba metida dentro de la tele dijo a Maica que había un importante desequilibrio y que dejara de moverse. Bah!! este trasto no entiende ni jota de cuestiones de equilibrio ¿verdad Maica? Uy!! ¿porque me miras asi con esa cara? ¿pasa algo?.
Al cabo de un rato Maica empezó a hacer como que lanzaba cosas, pero debía de ser una broma, porque en realidad no lanzaba nada, aun así yo le seguí el rollo a la pobrecilla e hice como si las persiguiera. Ya cuando empezó a correr en círculos alrededor de la tabla blanca, esa que tenía en el suelo, la cosa se animó, si hay que jugar al pilla pilla en circulo se hace, total, yo no me mareo facilmente. Asi que ahi estabamos los dos corriendo en circulo como dos payasos, bueno, de vez en cuando le daba una pequeña sorpresita para animar el juego y daba uno de mis saltos, jeje, que sustos se llevaba.
Antonio le comentó a Maica que iba a crear los perfiles en la wii. ¿Einn?!! Los per..que? la wii..que? Aquello era como para hacer un master en rarezas humanas, según pude ir entendiendo de las explicaciones que Antonio le daba a Maica, le daban datos a la bruja de la tele, que debía llamarse wii y ella los iba anotando no se muy bien para que.
El colmo fue cuando Maica dijo mientras leía un librito que venía en la caja que también se podían hacer perfiles para las mascotas. Uy uy uy, me voy de aqui corriendo que estos no traen muy buenas intenciones, miralos ahi a los dos mirándome fijamente, a ver que quieren hacer conmigo ahora, desde luego no pienso dar mis datos a esa brujawii y que me convierta en un gatowii, yo estoy muy bien como estoy siendo solo Freud, el gatito terapeuta.

El jersey rojo

Antonio estaba con Maica y conmigo en casa gracias a que le habían dado sus vacaciones navideñas y para celebrarlo decidió ir a visitar a la familia de Maica otra vez. Yupii!! tapitas de jamón!! seguro que mi abuelita adoptiva ya tendría preparado un rico refrigerio para todos.
Antonio y Maica se pusieron un montón de ropa de abrigo porque según decían el día estaba especialmente frio. Upss!! aún recuerdo que la ultima vez pasé mucho frio y me resfrié un poquito. Sin embargo Maica me dijo que ya no me iba a poner malito porque me había comprado una cosita que evitaria que pasara frio en mis desplazamientos a casa de sus padres. ¿Qué me habrá comprado? la curiosidad me mataba, por algo soy un gato.
Maica fué corriendo a por una bolsa y de ella sacó una prenda de color rojo. "Aqui tienes tu nuevo jersey Freud" dijo con gran satisfacción. !!Cáspita!! ¿un jersey para mi? si yo ya tengo mi abrigo propio, aunque había que reconocer que la última vez no había sido suficiente. Bueno, habría que probar a ver si era agradable usar un jersey o no, si los humanos lo hacían quizás no fuese tan terrible.
Dejé que Maica me colocará el jersey y en pocos segundos pude comprobar que un jersey es como una funda donde le meten a uno y aunque estas muy calentito parece como si no te pudieses mover. Sin embargo, una vez lo intentas ves que si que puedes hacerlo, soloo que es una prenda un tanto rara e incómoda.
Me metieron en el bolso de viaje que a mi me gustaba y nos fuimos de visita. Una vez en la calle me di cuenta de que el jersey era algo de agradecer porque aunque hacía mucho frio yo permanecía calentito. Menudo invento.


Cuando llegamos por fin a nuestro destino y me sacaron del bolso alli estaba ella, jeje, mi abuelita adoptiva. Hola abuelita!!¿que tenemos hoy en el menú? ¿has traido mis chuches?.
Detras de ella empezó a salir el resto de la familia y todos venían hacia mi con la misma frase. "Pero Freud que guapo estas hoy". Bueno, si, ya lo se, no es que esté guapo, es que soy guapo, y además muy limpito, es normal que os guste, pero... ¿porque no pasamos a lo verdaderamente importante? venga, vayamos al grano, ¿donde esta mi jamón?.
La gente estaba tan idiotizada contemplándome con mi nuevo jersey que parecían olvidarse de que debajo de aquella pieza de lana estaba mi estómago a la espera de las habituales tapitas de bienvenida. Bueno ya esta bien, quitadme esta cosa.
Empecé a revolverme para dejar claro que quería salir de aquella prenda y al final conseguí que Maica entendiese el mensaje y me sacase de alli, pero, madre del amor hermoso, que dificil es quitarse un jersey, no sabe uno por donde llevar sus patitas para no hacerse un nudo con aquella cosa.
Fue quitarme el dichoso jersey y la abuelita vino rauda a traerme mi deseado jamón. Moraleja: Si eres gato y usas jersey quitatelo inmediatamente si quieres comer.
Moraleja 2: Si eres gato y no te quitas el jersey preparate para escuchar un montón de chorradas sobre ti, soportar sesiones fotográficas y asarte de calor dentro de casa.
Moraleja 3: Los jerseys idiotizan a los seres humanos.

El tendedero

Tras el disgusto que Maica se llevó al encontrar toda su ropa mojada, debió decidir que, ya que le habían estropeado sus prendas, estas podían servir para algo más interesante.
Vi como Maica colocaba cuidadosamente cada una de ellas sobre un artilugio con cuerdas y las sujetaba luego con unas cositas pequeñas de colores de forma que las prendas quedaban suspendidas. !!Que idea más genial!! Había hecho un estupendo juguete para entretenernos todos un rato.
En un momento que se fué al baño, me dispuse a ir provando el juego para que cuando ella saliese la sorprendiera con que yo ya sabía en que consistía el juego.
Estaba chupado!! solo había que abalanzarse sobre la ropa cogiendo un poco de carrerilla y quedarse colgado de la ropa agarrándote bien con tus uñitas a ella, asi la ropa se balanceaba y tu podías columpiarte en ella. Además tenía otras opciones, ya que algunas prendas tenian unas cuerdecitas con las que se podía jugar a dar zarpazos y siempre se podían sacar hilos de los que podías tirar, era muy divertido.
Esta claro que tenía totalmente controladas las reglas del juego, porque yo soy un gatito muy listo, pero al llegar Maica pude comprobar que ella aún sabía más que yo y le había encontrado más posibilidades aún al juego.
Me dijo un "baja del tendedero" muy enérgico y con un tono de mosqueo ciertamente alarmante. Bueno, era comprensible, no la había esperado y ella también quería jugar, claro. No te mosquees mujer, a partir de hoy cada vez que juguemos a este juego esperaré a que estés presente. Tuve claro que había entendido mi mensaje cuando se decidió a participar inmediatamente del juego dedicándose a perseguirme por entre cada una de las prendas en las que yo me subía. Esto es genial!! que ideas más buenas tiene Maica, tenía razón, era mucho mejor jugar juntos al pilla pilla subiendo y bajando que no quedarse sujeto solo a una prenda.
La mejor parte fué que despues de llevar casi toda la mañana jugando, cuando llegó Antonio debió de darle envidia y también el se apuntó a jugar al tendedero con Maica y conmigo.
Me gusta el juego del tendedero, tendremos que jugar más veces a él.

La lavadora

Mis expediciones por la cocina tras la misteriosa desaparición del filete de pescado se habían incrementado notablemente y fruto de una de ellas descubrí algo sorprendente.
Maica había metido en una caja blanca, con una puerta redonda transparente, un montón de ropa que olía un poco mal. Dejó la ropa alli encerrada, tocó con su dedo una zona cuadrada que se hundió y como por arte de magia empezaron a escucharse unos ruidos muy raros.
Maica había salido de la cocina, pero yo me quedé vigilando a ver que sucedía.
Se escuchaba como si brotara agua por algún sitio, sin embargo no se veía por ningún lado.Uff!! me quedaré vigilando no sea que muramos todos ahogados.
Permanecí alli mirando fijamente la caja blanca, hasta que de repente la ropa empezó a dar vueltas y más vueltas dentro. Alguien estaba dentro de la caja moviendo toda la ropa y haciendo un ruido de mil demonios.
Al principio la ropa giraba despacio y yo iba siguiendo con mi mirada cada prenda para asegurarme de que no desapareciera misteriosamente ninguna, como pasó con el pescado, pero luego comenzó a dar las vueltas mucho más rápido, yo me mareaba incluso, y llegó el momento en que perdí de vista todo, solo había un ruido muy intenso y la ropa parecía haber dasaparecido también, como en una especie de espiral veloz. Cáscaras!! esta habitación es mágica.


Me quedé estasiado sin saber muy bien que hacer cuando de pronto el ruido cesó y la ropa apareció de nuevo por la puerta transparente de la caja. Estaba ahi de nuevo.
Revisé la caja por todas partes, metí las patitas por cada rincon a la espera de dar con alguna pista, pero nada, la caja blanca era un misterio a resolver más.
Al poco tiempo los ruidos volvieron a comenzar y la ropa comenzó a girar de nuevo. Ehhh!! ahora si que no se la lleva nadie. La defenderé con valor.
Comencé a saltar avalanzándome sobre la ropa intentando alcanzarla con mis garras para que nadie consiguiera hacerla desaparecer de nuevo, pero aquella dichosa puerta no me dejaba sujetarla y fue girando cada vez más rápido hasta que de nuevo volvió a desaparecer. Al rato, cuando cesó el ruido de nuevo, apareció ante mis ojos por arte de magia. Me tenía loco, aquel misterio sucedía una y otra vez sin yo poder hacer nada para remediarlo, hasta que finalmente todos los ruidos pararon definitivamente y Maica vino a la cocina.
Maica abrió la puerta transparente y recogió toda la ropa depositándola en un barreño grande. Me metí dentro a comprobar que estaba todo y Maica volvió a alterarse. Cáspita!! no me extraña!! si está todo mojado. Pobre mujer, no gana para sustos. Alguien dentro de aquella caja se había dedicado a mojarle toda la ropa a la pobre Maica, era normal que se mosqueara.
Entré dentro de la caja blanca a bucar al sin verguenza que había hecho aquella barbaridad, pero no encontré a nadie. El interior era metálico con muchos agujeros y estaba mojado también , pero ni rastro de gente.
Maica me sacó enfurecida de alli reprochándome qué hacia dentro de la lavadora. ¿La lavadora? ummm, asi que se llama asi.
Había fracasado en mi intento de vigilar la ropa de Maica y ella se había enfadado. Dichosa lavadora!! se la tengo jurada. La próxima vez que nos veamos las caras no se lo pondré tan fácil, está en juego la confianza de mi mami adoptiva, y eso es muy grave. A partir de ese día la vigilaría a conciencia.

Soy un machote

A pesar de que yo creía que la visita al veterinario no me había supuesto nada bueno a excepción de la comida, resultó que hubo un importante cambio a mejor. Al parecer en aquella visita la chica vestida de verde le había dicho a Maica que yo no era una gatita. !!Menos mal!! al fin alguien que se da cuenta de lo evidente, ya decía yo que me tocaba mucho los huevos, hasta tuve que revolverme y decirle !!Ehhh!! ahi no se toca. !!Soy un machote!! Vale que mis dos razones principales no eran muy grandes aún, pero es que soy pequeñito, si tuviese los cataplines de un San Bernardo seguro que os habríais llevado un buen susto, asi que por favor, a ver si aprendemos un poquito de proporciones.
El caso es que Maica y Antonio dejaron de llamarme Luna y decidieron que me iban a llamar Freud. Me quedé pensando un buen rato si eso sería también un nombre de nena o si por fin me habrían puesto un nombre como Dios manda. ¿Freud? ¿Y quien se llama asi? no conocía a muchos Freud, ni mamá me había hablado de ningún Freud en la familia, ni en el barrio.
Maica me cogió en brazos y me dijo que me iba a llamar Freud, a lo que Antonio añadió que era un nombre muy acertado, ya que yo era un gatito terapeuta y Freud el padre del psicoanálisis y una figura muy importante de la psicología moderna.
Uy!! La psicología moderna. No conocía a esa señora, pero tenía que ser una señora muy a la moda y además importante, y si ella lo era su padre seguro que tenía que serlo también, además deducía que este señor debía haber sido un terapeuta y su otro hijo, el psicoanálisis, también debía ser famosillo si Antonio le conocía. Por lo menos una cosa quedaba clara, Freud era nombre masculino y eso ya era una evolución.
Me costó un poco acostumbrarme al nombre después de tantos días llamandome Luna, pero estaba muy contento. Por fin tenía un premio de reconocimiento a mi labor. Soy Freud, el gatito terapeuta. Ufff!! ya veras cuando se lo diga a Calxetines y a mamá, van a estar orgullosas de mi.

El filete de pescado

Habitualmente Maica me deja mi comidita en unos platitos azules sobre el suelo de la cocina, en cuanto dice "ven" ya estoy preparado para correr como una exhalación para no hacerla esperar, no esta bien hacer esperar a las damas y menos si es para comer un suculento bocado.
Mi menú es variado, según mis papis adoptivos muy selecto, y la verdad es que todo esta muy bueno y apetitoso, pero hay algo que un gato no puede resistir por muy bien alimentado que esté y eso es sin duda un filete de pescado sobre la encimera. Mi naricita lo había detectado rápidamente y mis instintos felinos estaban diciéndome a gritos !!vamos, ¿a que esperas para subir ahi y probarlo?!!. Claro, como si fuese tan fácil. !!Que soy un gatito muy pequeñito aún!! mamí no me había enseñado a saltar tan alto. El olor era tan irresistible que de repente fuí consciente de la existencia de un elemento que podía ayudarme, el cubo de la basura. Si me subía en el cubo de la basura el salto hasta la encimera no sería tan complicado, y eso hice. Costó mucho y casi me caigo pero al fin estaba alli, con aquel magnifico filete esperándome.
Ni Maica ni Antonio me habían ofrecido probarlo pero...¿acaso no era una invitación formal el dejarlo tan accesible? seguro que se les habia olvidado dejarlo en el plato pero estaba claro que me iba a poner morado, e incluso podía dejarles un cachito, yo soy un gato muy generoso.
Me dispuse a morder mi pescadito cuando noté algo extraño, ¿que es esto? el pescado tenía una cosa transparente rodeándolo que no me dejaba saborearlo y estaba frío, muy frio. Trate de quitarlo con mis uñas pero no podía, cuando parecía que había roto aquella cosa aparecía más debajo, eso si, cada vez olía mejor. En ese momento apareció Maica gritando, se la veía indignada. Claro, tenía toda la razón del mundo. ¿a que mente perversa podía habersele ocurrido poner esa cosa en el pescado? estaba tan mosqueada que hasta me sacó al pasillo y me dejó alli solo, seguramente para solucionar aquel problema.
Pobrecita, no ganaba para disgustos. Menos mal que al cabo de un buen rato volvió a abrir la puerta de la cocina y esta vez parecía mas calmada. La seguí hasta su estudio y cuando vi que se sentaba frente a su ordenador decidí volver a la cocina para ver que había sido de mi filete.
!!Vaya!! ha desaparecido!!, además es que no había ni rastro de el y Maica ni lo había sacado ni se lo había comido fijo, lo habría olido. Uy uy, en esta cocina pasan cosas muy raras, creo que voy a tener que investigar más esta zona.

Visita al veterinario

Había pasado un buen día. Maica seguía con su alergia pero esa mañana estaba especialmente cariñosa conmigo aunque no dejase de estornudar y llorar. Me persiguió por toda la casa jugando al pilla pilla, yo me metia por debajo del rascador azul y cuando ella pasaba cerca salía inpulsándome con mis patitas panza arriba sacudiendo mis zarpas para darle un buen susto, luego otra carrera, y otra, y otra más. Jeje!! Que divertido!! pero la diversión duraba muy poco, en cuanto Maica daba dos carreras se ahogaba y no podía seguir.
Antonio ese día llegó un poco antes de lo habitual y Maica se había puesto guapa para recibirle como cuando salía a la calle. Nada más pisar la casa dejó corriendo todas sus cosas y le entró como una especie de nervio que le hacía correr de un lado a otro. Maica me cogió en brazos y me metió en el mascotin verde del viaje en coche, si , esa maldita jaula para gatos. Lo primero que pensé es si habría hecho algo malo, pero luego me di cuenta que ibamos a salir de casa otra vez. ¿A donde iriamos?
Pense en las tapitas de jamón que mi abuela adoptiva me preparaba cuando iba a verla y deduje que no había de que preocuparse, seguramente ibamos de visita a ver a la familia de Maica, asi que ¿porque maullar?. Sin embargo la cosa dió un giro cuando vi como esta vez nos dirigiamos al coche de Antonio. Noooo!!! no me gusta esta maquina infernal con ruedas!! como siempre mis maullidos dando las quejas no sirvieron de nada y tuve que aguantar estoicamente otro viajecito en coche a vaya usted saber a donde.
Cuando el coche por fin paró el motor, Maica y Antonio salieron de él pero...!!ehh!! que os olvidais de mi!! me dejaron dentro del coche y vi como se alejaban. !! No me dejeis aqui solito!!! si he sido bueno.
Manos mal que debió ser un descuido, porque en menos de un minuto estaban de vuelta. dejaron un papelito junto al cristal del coche y me cogieron para salir fuera. El sitio donde estabamos era muy ruidoso y daba mucho miedo porque estaba lleno de coches y de humanos que andaban muy rápido de un sitio para otro. !!Vamonos de aqui, no me gusta nada!!.
Por fin entramos en un sitio más tranquilo para refugiarnos de todo ese follón, pero cuando me fijé bien..!!Dios mio!! ¿Que es esto?!!!
Mis nuevos papis se habían vuelto locos y me habían metido en una habitación llena de enemigos, los peores que un gatito pueda tener, si , si, mami me había hablado muchas veces de ellos, se llamaban perros. !!Socorro, socorro!!
Un perro enorme se dirigia hacia mi y no dejaba de mirarme y olerme. Ayyy señor!! este es mi fin, creo que serviré de comida para esta bestia salvaje. Sin embargo no fué asi, Maica y Antonio debían ser amigos de todos esos perros porque los acariciaban y ellos se portaban bien. Antonio separó mi mascotin de ellos y se vino conmigo a un rincón apartado y los perros no hicieron nada por devorarme. Uff!!, menos mal!!, parece que el peligro había pasado ya.
Estuvimos alli quietos un buen rato viendo como los perros iban desapareciendo uno por uno. Primero se metían con una chica vestida de color verde por una puerta y luego volvían a salir por la misma puerta y se iban por la que habíamos entrado nosotros, hacia el lugar lleno de coches y gente corriendo.
Uno de los perros que había alli se acercó a mi mascotín de nuevo, pero este no me daba miedo, era muy pequeño, creo que además era un cachorro como yo y lejos de parecer peligroso parecía simpático, yo podía oler que quería jugar conmigo. Hola perro, lo siento pero no puedo jugar contigo, yo soy un gato y mami dice que no debo jugar contigo.
Al poco tiempo Antonio y Maica me cogieron de nuevo y pasaron por la puerta por donde desaparecian los perros, por suerte no había ninguno, se habían ido. La chica de verde parecía muy maja, me hizo unos mimos y olía amistosamente, estuvo hablando un buen rato con Maica y Antonio y luego me sacaron del mascotin para presentármela. Me pusieron sobre una mesa de metal muy fria, uyyyy!!! como resbala estoooo!! madre mia que susto, salí disparado de un resbalón desde la mesa hacia el suelo y lancé mis zarpas para engancharme en lo que pude y asi no caer. Uyyyy, que mala suerte!! lo único que pille resultó ser la mano de Maica y a la pobre la debí hacer mucho daño porque pegó un buen chillido y le dejé unos buenos arañazos llenos de sangre. Pobrecita. Lo siento, ha sido sin querer. Ronroneé todo lo que pude pidiendo disculpas y le lamí las heridas como pude. Ella entendió el mensaje y me acarició dulcemente, me había perdonado.
Sin embargo la chica de verde debía ser amiga de Maica y se cobró por ella la venganza, primero me hizo tragarme una cosa que casi me atraganto y luego llamó a otra chica, me cogieron entre las dos y me dieron un pinchazo con una cosa muy rara que chupaba sangre y que dolía mucho, casi a traición e inmovilizandome por la parte de atrás del cuello, como lo hacía mami con Calxetines y con migo cuando no nos portabamos bien de bebes.
Vale!! Me lo tengo merecido. Maica me cogió en brazos y me limpió la sangre de la patita con una telita blanca, sin dejar de mimarme. Esperamos un ratito alli hasta que la chica de verde le dijo a Maica que todo había salido bien y que no era positivo a leucemia e inmuno. ¿El queee? la chica de verde hablaba muy raro, pero eso no era lo peor sino que le dijo que volviera otro dia para ponerme la vacuna. ¿Vacuna? ¿eso que es? no sabía lo que era, pero en cualquier caso, yo prefería no volver alli más.
La única parte positiva que vi de aquella visita fue que Maica me compró un cargamento de latitas de las que tanto me gustan. Ummmm!!! que ricasss!!. Luego pasamos otra vez por el sitio ruidoso por el que habíamos venido y otra vez al coche. !!Que tostón!! menos mal que la pesadilla se terminó y volvimos todos a casa sanos y salvos.

El rascador del ratón

Por la mañana, cuando estaba desayunando mi habitual platito de leche sin lactosa y mis galletitas Royal Canin, sonó el pitido de aviso que siempre sonaba en la casa anunciando que alguien iba a entrar por la puerta y me dispuse a ver quien perturbaba esta vez la paz del hogar. ¿O sería Antonio? era demasiado pronto para su llegada.
Maica me cogió en brazos para abrir la puerta. Dependía totalmente de mi para protegerla de cualquier inhumano, asi que fui preparando mis garras por si había que dejar claro de quien era ese territorio.
Curiosamente Maica no tuvo que llegar a abrir la puerta porque antes de llegar, esta se abrió sola. Era el papá de Maica que llegaba cargado con un paquete. !!Que bien, un regalo!! salté a agardecer la sorpresa a mi abuelito adoptivo y volvió a comportarse de una extraña forma, me sacaba otra vez el juguete de piezas metálicas que hacía ruido, pero sin embargo reculaba cuando yo acudía a él, me hablaba de una forma en la que yo notaba que le gustaba, pero luego no tardó en salir por la misma puerta por la que vino.
Maica lo aclaró todo cuando me dijo que por fin había llegado el pedido de mi rascador y que su papá lo había recogido en correos. No sabía muy bien que sería eso de correos, posiblemente y a juzgar por lo mucho que había esperado su pedido debía ser un sitio donde los humanos perdían sus paquetes. !!Que bien!!, su papá lo había encontrado.
Maica se encerró en la cocina dejándome a mi fuera y estuvo un buen rato haciéndo ruido sin yo saber que estaría haciendo. Cuando por fin salió, pude ver la sorpresa, desde luego había acertado totalmente con su elección. Había una caja enorme llena de cositas blancas muy divertidas con las que jugar, asi que no dudé ni dos segundos en meterme dentro a estrenar tan maravilloso regalo. !!Yupiiiii, que divertido!!
Cuando la diversión empezaba a estar en su punto más alto, Maica me sacó de la caja y me dijo que esa no era la sorpresa. !!Vaya, pues a mi esta me encantaba!! ¿Acaso esto es superable?. Entonces me llevó al salón y vi por fin cual era el rascador del que tanto me había hablado.


La verdad, el rascador era un tanto decepcionante, había hablado tan bien de el que me esperaba otra cosa, era mucho más pequeño y mucho más duro que el rascador azul con cojines. Sin embargo una cosa llamó mi atención, no sabía muy bien que era, asi que me acerqué sigilosamente y con prudencia a ver de que se trataba. !!Caramba!! no me lo podía creer, esto si que era bueno. El rascador no era nada del otro mundo pero es que en el vivía un animalito del que mamá me habia hablado mucho y que según ella era el mejor regalo que se le puede hacer a un gato, si , si , era un ratón.
Esto hay que celebrarlo!! me puse manos a la obra para cazar el ratón blanco que colgaba del rascador, pero.... ufff!!! que dificil es pillarle. Cada vez que le daba un zarpazo salía disparado y si lo atrapaba entre mis dientes y tiraba se soltaba y salía volando. Tenía tarea para rato, asi que me pasé todo el día tratando de darle caza ante la mirada atónita de Maica, que parecía encantada con la idea de que pronto tendría una pieza para ofrecerle como regalo yo también.

Mi primera visita

Antonio y Maica salían de casa todos los días dejándome un buen rato de relajación de humanos a solas, en el que yo aprovechaba para investigar las cosas que no podía hacer cuando ellos estaban, jugar o directamente echarme un sueñecito reparador.
Aquel día Maica dijo que me iban a llevar a hacer mi primera visita para que conociera a su familia. Bueno, vale, ¿pero pondrán un poco de atún o jamón para picar a las visitas , no?.
Maica me acomodó en un bolso para gatos muy cómodo que me gustó mucho, nada que ver con el mascotín del viaje en coche, y salimos de la casa atravesando de nuevo la misteriosa estancia de las escaleras infinitas y las puertas cerradas. En la calle hacía un frio de mil demonios y Antonio y Maica caminaban rápidamente llevándome a mi a cuestas, protegiendo el bolso como podian de la entrada del aire congelado de la noche.
Por fin llegamos a la casa de los padres de Maica. Era una casa inmensa con un jardín en el que podía detectarse el aroma de la presencia de otros gatos. Al pasar al interior noté como volvía a sentir el mismo calor que hacía en nuestro hogar, exagerado para un gato con abrigo como siempre y al sacarme del bolso y ver las primeras caras de humanos, a parte de las de mis papis adoptivos, me topé con una señora muy chillona que debía comer muy bien.
Se hicieron las presentaciones, yo descubrí asi que la señora chillona era la mamá de Maica y la señora descubrió que yo era la gatita de su hija. !!¿Gatita?!!
Ya estamos otra vez!! Y me presentan con el nombre de Luna !! que soy un gatoooo!!
Estuve a punto de enseñarles los motivos que Dios me había dado para ser un macho, pero apareció en escena una señora muy mayor apoyada en un palo largo muy dispuesta a achucharme y me dió cosa perder mi razón de un palazo o un estrangulamiento de miembros gatunos, asi que pasé por alto el tema de mi masculinidad y me centré en como podía salir pitando de alli.
Por suerte Maica me sacó de alli rapidamente para llevarme a conocer a su hermano que al parecer estaba también malito. Subimos por unas escaleras mas largas que un dia sin malta hasta llegar a una habitación donde estaba acostado en una cama el humano más largo que había visto jamás. Por lo poco que pude entender el estaba convaleciente de una enfermedad que se llamaba Baloncesto o algo parecido y también tenía junto a la cama un palo como el de la señora mayor, eso si, este al menos no parecía muy desesperado por achuchar gatos, asi que me dejé hacer un par de carantoñas antes de intentar saltar de los brazos de Maica sin conseguirlo.
Maica volvió a bajar por las escaleras hasta la habitación donde estaba Antonio con la mamá de Maica y la señora mayor, que luego supe era la mamá de la mamá de mi mamá adoptiva, uff!! que mamá más remamá. Me dejaron en el suelo y cerraron la puerta. Estuve investigando la extraña habitación a fondo hasta que descubrí que se trataba de lo que los humanos llaman una cocina, sin embargo esta cocina era enorme y parecía más un salón, si no fuera porque tenía un elemento diferenciador muy importante, sobre todo para un gatito hambriento como yo, la nevera. Me dispuse a utilizar mis mejores artes para incitar a que abrieran la puerta de tan magnifico elemento. La mamá de Maica me ofreció unas tapitas de jamón que recibí con mucho agrado. Era muy generosa ofreciendo comida, estaba claro que ella entendía bien que un gatito debe alimentarse abundantemente como ella hacía, y estaba a punto de ofrecerme otro suculento bocado cuando un ruido agudo nos perturbó a todos.
Maica dijo que llamaban a la puerta, y su mamá dijo que era el papá de Maica.
El papá de Maica era un hombre muy muy raro, primero me miró interesado, luego comenzó a protestar diciendo que no quería gatos, despues volvía a mirarme con buena cara, pero no tardaba en refunfuñar de nuevo, si no fuese porque yo soy un gato y mamá me enseñó muy bien a diferenciar los olores humanos, jamás habría podido enteder a un humano asi, pero por suerte mi olfato me decía que lo que aquel hombre tenía era miedo, quizás no un miedo muy intenso, pero miedo al fin y al cabo. Pobre hombre, me daba apuro que tuviese miedo de mi. Mirame!! solo soy un gatito. Intenté acercarme a explicarselo mejor, pero el solo me esquivaba y cuando conseguía acercarme un poco más me sacaba unas cosas metalicas que sacudía y hacían mucho ruido pero que tenían buena pinta para jugar. A lo mejor era eso, no se fiaba de mi porque aún no había jugado con el. Pues venga, vamos a jugar!!. Vaya!! que casualidad!! coincidió que en ese instante dijo que tenía que marcharse. Bueno hombre, en otra ocasión será.
Justo cuando salía de la casa, llegaban unas visitas para el hermano de Maica que ella también quiso presentarme, asi que subimos de nuevo las escaleras hasta la habitación donde estaba su hermano y allí me encontré con una grata sorpresa. Había un grupito de jovenes humanas dispuestas a mimarme y jugar conmigo, de hecho creo que eran admiradoras mias, así que me dejé agasajar y en premio les ofrecí unos cuantos ronroneos que debieron gustar mucho.
Despues de un ratito con mi club de admiradoras Maica decidió volver a casa y así terminó mi primera toma de contacto social.
La experiencia fue muy interesante, pero en el camino de vuelta a casa pasé mucho frio y terminé estornudando un par de días.

El arenero infernal

Maica seguía muy afectada con su alergia cuando yo me percaté de un detalle. Cada vez que acudía a mi arenero y removía la arena con mis patitas para tapar mis cacas, como mami me había enseñado, se levantaba una nube de polvo tremenda que me hacía estornudar como a ella. ¿Sería aquel polvo el culpable de la enfermedad de Maica?.
El caso es que estuve varias semanas intentando decirle a Antonio cual podía ser el problema quejándome enérgicamente cada vez que iba al baño, pero él parecía no entender mis maullidos.
Para colmo, aquello olía fatal, porque el servicio de recogida de residuos gatunos no era lo suficientemente efectivo. ¿A que estaban esperando? ¿a que lo recogiera mi mami adoptiva con lo malita que estaba? El pobre Antonio tenía que armarse con una pala de plástico a diario, cada vez que venía cansado de trabajar, para recoger la acumulación de todo un día, y yo cada día tenía que pelearme con aquella arena polvorienta, que se me metía por mi naricilla, para intentar tapar aquella peste, pero no era tarea facil con aquel montón de cacas atrasadas y tenía que hacer tantos esfuerzos que la arena se salía de la bandeja convirtiendo el cuarto de baño de mi nuevo papi en una playa.
Cada vez que Antonio pisaba en la playa del cuarto de baño, repartía por toda la casa arena que se metía en las rendijas de sus zapatillas, y se escuchaba un cris cras cris en el suelo marrón deslizante para gatos de aquella casa, que a Maica la sacaba de sus casillas.


Lo peor de todo es que Antonio pensaba que yo era un guarro y me echaba la bronca todos los días cuando pasaba al baño. Nooo!! si yo soy muy limpito, no sabes lo que me esfuerzo en taparlo todo bien, pero es que los del servicio de limpieza no han pasado en todo el día y mira que cuarto de baño gatuno más sucio me tienen. Yo soy la primera victima. ¿Te crees que es agradable acudir a un aseo tan poco higiénico? Esto debe de ser lo más parecido a un servicio de carretera humano de los que mami decía que había oido hablar.
Yo cada día me afanaba más en tapar bien todo, pero cuantas más energías gastaba en ello, más enfadado parecía Antonio.
Al poco tiempo mi papi adoptivo tuvo una idea genial y cambió aquella arena infernal por otra que no levantaba nada de polvo y olía muy bien. Maica incluso mejoró un poco de su alergia y mi naricita descansó notablemente, menos mal, porque ya me veía enfermando yo también de aquel terrible mal.
Sin embargo, a pesar del cambio de arena, el servicio de limpieza seguía siendo muy malo. Eso si, yo me esmeraba el doble en taparlo todo bien, dado que ahora podía respirar mejor. Lamentablemente Antonio también ponía una cara doblemente peor cada vez que visitaba la playa del baño.
Maica, cansada de la situación, dijo que iba a encargar una solución al problema e hizo un pedido por internet que esperaba con gran impaciencia. Yo me moría de la curiosidad por saber que habría comprado esta vez, pero... el pedido parecía no llegar nunca. ¿Que sería?

Operación limpieza

La semana había sido terrible, Maica seguía con su alergia cada vez peor, pero gracias a Dios la idea de buscarme otro hogar había desaparecido de sus mentes. Al parecer la psicologa de Maica había reconocido mis dotes magistrales como terapeuta y le había recomendado aguantar como fuese hasta encontrar un remedio de inmunoterapia, yo no entendía muy bien de que iba todo eso, pero supongo que debía ser una especie de antídoto contra el mal bichejo que hubiese provocado su enfermedad.
La cuestión es que en la casa hubo un montón de cambios enfocados a mirar por la salud de Maica, y yo por supuesto tuve que esforzarme por ayudar a su recuperación.
Para empezar me pusieron un collar de terciopelo azul que era muy bonito pero que tenía un cascabel un tanto molesto, cada vez que daba dos pasos hacía mucho ruido, pero no protesté porque vi que a Maica le hacía mucha ilusión vermelo puesto y además me vino muy bien para que dejaran de pisarme.
Despues llegó una maquineja para bebés con un sol sobre fondo azul que se supone que purificaba el aire y a la que Maica se pegaba constantemente como si de ella dependiera poder respirar. Aquella maquina me quitaba mi merecido protagonismo como responsable de su terapia, pero no me importó tampoco con tal de verla bien.


Toda la casa estaba muy limpia porque Maica era muy perfeccionista y una obsesiva del orden y la limpieza, pero ahora si cabe se había obsesionado aún más y se pasaban el día limpiando sobre limpio, aunque ahora la mayoría de las veces lo hacía Antonio, Maica debía estar realmente malita para no supervisar todo al milímetro como era en ella costumbre.
Lo que ya me tocó la fibra sensible fué cuando Antonio decidió darme mi primer baño. !!Que manía!! si yo soy un gato muy limpio, me lamo todos los días varias veces. He de reconocer que no me gustó ni un pelo que me metieran en agua, mucho menos en pleno invierno. Menos mal que en esta casa hace mucho calor, creo que por fin ese día entendí la importancia de tener un buen radiador a tu lado, prometo no volver a mirar mal estos aparatejos tuesta gatos.

Alergia a los gatos

Tras una nueva aparición de mis papis adoptivos por la puerta misteriosa, el día comenzó extraño. Maica había amanecido bien, pero en apenas unos minutos comenzó a estornudar una y otra vez como si la hubiesen dado cuerda y fuese un autómata estornudador. Sus ojos estaban rojos como cerezas y no dejaba de llorar, pobrecita, debía pasar algo importante y no estaba muy seguro de si tendría que ver con algo que yo había hecho, porque a medida que pasaba el tiempo cada vez trataba de acercarse menos a mi, parecía como si quisiera evitarme. Antonio estaba muy serio y preocupado pero él no parecía molesto conmigo, pasaba mucho tiempo a mi lado y jugaba y me hacía mimos con normalidad. Maica comenzó a comportarse de una forma muy rara, pasaba sola mucho tiempo e incluso se encerraba en algunas habitaciones cerrando la puerta para que Antonio y yo no pasáramos. Antonio me cogió en brazos y me echó en el cuerpo un liquido que llamaba Vetriderm frotándome muy bien por todo el pelo. ¿Huelo mal? a ver si es que Maica no quiere estar conmigo porque estoy sucio. Me aseguré de lamerme muy bien todo el cuerpo como me había enseñado mami, yo soy un gatito muy limpio, me limpié bien entra las patitas, el rabo, las orejitas, no dejé un solo rincón sin lavar bien, pero Maica seguía con su actitud separatista, entonces Antonio me dijo: No es por ti Luna, tu eres una gatita muy guapa y te queremos mucho, pero es que mamá tiene alergia.
Toma ya!! menuda frase, primero insiste en llamarme Luna como a una nena, luego que si soy una gatita muy guapa !!tu padre!! a ver si se enteran ya de que soy un gato, GA-TO con O. Luego lo de mamá ¿que mamá? mi mamá es Axul ¿o me habla de Maica? porque Maica no es mi mamá, bueno si, pero solo adoptiva, es una mamá humana. Y ¿que es eso de alergia? ¿está con el celo? debe ser eso, las mujeres humanas hacen cosas muy raras cuando estan con el celo, pero no sabía que lo llamaban alergia.
Las cosas iban de mal en peor, Maica estaba muy mal, lo de la alergia tenía que ser otra cosa, quizás una enfermedad infecciosa, porque era como si la hubiese picado un bicho venenoso, estaba con toda la cara hinchada, deformada, se ahogaba y cuando el aire pasaba por ella sonaba como un pitido. Antonio estaba desesperado y fué entonces cuando dijo que si seguía así no iba a quedar más remedio que buscarme otro hogar.
!!¿Que?!! otro hogar? no!! no puede ser!! si estoy siendo un gatito muy bueno, ¿que he hecho? fui corriendo en cuanto tuve una oportunidad a dar besitos a Maica, tenía que cuidarla mucho, había estado tan ocupado reconociendo el terreno que había descuidado mi principal labor, la que me dijo mami que tenía que hacer con valentía, tenía que ser un buen gato terapeuta y si me tenía que contagiar de alguna enfermedad lo haría, pero no podía fracasar y decepcionar a mami, y sobre todo no podía ir a otro hogar, porque entonces ni mamá ni Calxetines sabrían encontrarme.

Reconociendo el terreno

El sol asomaba ya por la ventana y era hora de explorar mi nuevo territorio pero... ¿donde estaban Maica y Antonio? debían estar ya desayunando, porque no estaban dormidos junto a mi en el rascador azul, les llamé con unos tímidos maullidos pero no contestaron, asi que me fui a buscarles, en algún sitio no muy lejano tenían que estar.
Fuí explorando todas las estancias de aquella casa sin conseguir encontrar a mis nuevos papis, hasta que descubrí una puerta que estaba cerrada y tras la que no sabía que podía haber. ¿Estarían detrás de aquella puerta mis papis? no podía pasar, asi que los llamé con todas mis ganas para que pudieran oirme bien. Tuve que insistir mucho tiempo hasta que por fin se abrió aquella puerta y salieron Maica y Antonio. Los había encontrado, sin embargo por sus caras deduje que posiblemente los acababa de hacer regresar de un largo y profundo sueño.
Maica me dió un rico desayuno y nada más terminar de comer comencé mi exploración a fondo.Cuando ya tenía todo bien reconocido fui a la bandeja con tierra que Maica me enseñó el primer día e hice mis necesidades en ella, puff!! estaba ya a punto de reventar, lo que no entendía es porque los dos se me quedaban mirando fijamente cada vez que decidía ir al baño, ¿quereis algo? esto es privado por favor, que apretar no es tan dificil. Luego aplaudían y me felicitaban cuando terminaba, en fin, humanos!! ¿quien los entiende? ¿será que los humanos no hacen caca y les parecen extraños tesoros? puff!! pues esto huele muy mal, hay que taparlo muy bien, como me enseñó a hacerlo mami.
Quise jugar un rato al pilla pilla con Antonio y fue entonces cuando me llevé una gran sorpresa. Caramba!! este suelo patina. Cada vez que intentaba tomar curvas a gran velocidad derrapaba en el, y para colmo de males tenía que andar con cuidado porque mis papis eran unos torpes que me pisaban cada dos por tres.
Cuando llegó la noche y ya era hora de dormir un ratito, resulta que mis papis decidieron ir a dormir a otro sitio distinto del rascador azul, cerraron la puerta del salón y me llevaron en brazos hasta una pequeña camita con una manta en el suelo junto a otro radiador. Uy! no gracias, prefiero dormir en alto y lejos de estas maquinejas infernales de asar gatos, ya ves, con el calor que hace, además, os he tomado cariño, dormiré con vosotros si encontrais un buen sitio donde hacerlo.
No se si lo encontrarían o no porque volvieron a desaparecer tras la misteriosa puerta cerrada de donde salieron por la mañana y me dejaron alli solito tras apagar todas las luces.
Bueno, si pensaban que me iba a asustar por dejarme solo estaban muy equivocados, yo soy un gatito valiente, asi que me puse a jugar un rato yo solo, total tampoco tenía mucho sueño, al ratito salió Antonio a buscarme, Ay pillin!! nos has podido soportar la atracción del ruido que estaba haciendo y te has animado a jugar conmigo ¿eh?.
Pues no, estaba equivocado, no salía a jugar sino a dejarme en un sitio muy chulo para dormir que el llamaba camilla, no sabía muy bien para que era, pero me gustó tanto que tome la decisión de que a partir de ahora dormiría alli mejor que en el rascador azul. Antonio no se quedó y volvio a desaparecer por la puerta misteriosa.