El filete de pescado

Habitualmente Maica me deja mi comidita en unos platitos azules sobre el suelo de la cocina, en cuanto dice "ven" ya estoy preparado para correr como una exhalación para no hacerla esperar, no esta bien hacer esperar a las damas y menos si es para comer un suculento bocado.
Mi menú es variado, según mis papis adoptivos muy selecto, y la verdad es que todo esta muy bueno y apetitoso, pero hay algo que un gato no puede resistir por muy bien alimentado que esté y eso es sin duda un filete de pescado sobre la encimera. Mi naricita lo había detectado rápidamente y mis instintos felinos estaban diciéndome a gritos !!vamos, ¿a que esperas para subir ahi y probarlo?!!. Claro, como si fuese tan fácil. !!Que soy un gatito muy pequeñito aún!! mamí no me había enseñado a saltar tan alto. El olor era tan irresistible que de repente fuí consciente de la existencia de un elemento que podía ayudarme, el cubo de la basura. Si me subía en el cubo de la basura el salto hasta la encimera no sería tan complicado, y eso hice. Costó mucho y casi me caigo pero al fin estaba alli, con aquel magnifico filete esperándome.
Ni Maica ni Antonio me habían ofrecido probarlo pero...¿acaso no era una invitación formal el dejarlo tan accesible? seguro que se les habia olvidado dejarlo en el plato pero estaba claro que me iba a poner morado, e incluso podía dejarles un cachito, yo soy un gato muy generoso.
Me dispuse a morder mi pescadito cuando noté algo extraño, ¿que es esto? el pescado tenía una cosa transparente rodeándolo que no me dejaba saborearlo y estaba frío, muy frio. Trate de quitarlo con mis uñas pero no podía, cuando parecía que había roto aquella cosa aparecía más debajo, eso si, cada vez olía mejor. En ese momento apareció Maica gritando, se la veía indignada. Claro, tenía toda la razón del mundo. ¿a que mente perversa podía habersele ocurrido poner esa cosa en el pescado? estaba tan mosqueada que hasta me sacó al pasillo y me dejó alli solo, seguramente para solucionar aquel problema.
Pobrecita, no ganaba para disgustos. Menos mal que al cabo de un buen rato volvió a abrir la puerta de la cocina y esta vez parecía mas calmada. La seguí hasta su estudio y cuando vi que se sentaba frente a su ordenador decidí volver a la cocina para ver que había sido de mi filete.
!!Vaya!! ha desaparecido!!, además es que no había ni rastro de el y Maica ni lo había sacado ni se lo había comido fijo, lo habría olido. Uy uy, en esta cocina pasan cosas muy raras, creo que voy a tener que investigar más esta zona.

3 comentarios:

ro.majada@gmail.com dijo...

ME GUSTARIA ME DIJESEIS CÓMO PONERME EN CONTACTO PARA QUE MIS GATITOS FORMEN PARTE DE GATITOLANDIA.
GRACIAS

Freud dijo...

Mi correo es info@gatitolandia.com espero a todos mis colegas gatunos con impaciencia y alegria. Miau!!

Anónimo dijo...

hola, alguien me adopta¿¿

Soy del Reino Animal , pero no gato....Soy Baloo... Alguna osa que me quiera adoptar¿¿
Maica...por los viejos tiempos en los que me enseñaste la existencia de un tal Lamberto...

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