El tendedero

Tras el disgusto que Maica se llevó al encontrar toda su ropa mojada, debió decidir que, ya que le habían estropeado sus prendas, estas podían servir para algo más interesante.
Vi como Maica colocaba cuidadosamente cada una de ellas sobre un artilugio con cuerdas y las sujetaba luego con unas cositas pequeñas de colores de forma que las prendas quedaban suspendidas. !!Que idea más genial!! Había hecho un estupendo juguete para entretenernos todos un rato.
En un momento que se fué al baño, me dispuse a ir provando el juego para que cuando ella saliese la sorprendiera con que yo ya sabía en que consistía el juego.
Estaba chupado!! solo había que abalanzarse sobre la ropa cogiendo un poco de carrerilla y quedarse colgado de la ropa agarrándote bien con tus uñitas a ella, asi la ropa se balanceaba y tu podías columpiarte en ella. Además tenía otras opciones, ya que algunas prendas tenian unas cuerdecitas con las que se podía jugar a dar zarpazos y siempre se podían sacar hilos de los que podías tirar, era muy divertido.
Esta claro que tenía totalmente controladas las reglas del juego, porque yo soy un gatito muy listo, pero al llegar Maica pude comprobar que ella aún sabía más que yo y le había encontrado más posibilidades aún al juego.
Me dijo un "baja del tendedero" muy enérgico y con un tono de mosqueo ciertamente alarmante. Bueno, era comprensible, no la había esperado y ella también quería jugar, claro. No te mosquees mujer, a partir de hoy cada vez que juguemos a este juego esperaré a que estés presente. Tuve claro que había entendido mi mensaje cuando se decidió a participar inmediatamente del juego dedicándose a perseguirme por entre cada una de las prendas en las que yo me subía. Esto es genial!! que ideas más buenas tiene Maica, tenía razón, era mucho mejor jugar juntos al pilla pilla subiendo y bajando que no quedarse sujeto solo a una prenda.
La mejor parte fué que despues de llevar casi toda la mañana jugando, cuando llegó Antonio debió de darle envidia y también el se apuntó a jugar al tendedero con Maica y conmigo.
Me gusta el juego del tendedero, tendremos que jugar más veces a él.

2 comentarios:

Sanchete dijo...

Aayy... Mira que ayer te avisé que tengas cuidado con las cortinas, pero se me olvidó avisarte de tuvieras también un poco de cuidado con el resto de cosas que cuelgan de otras cosas.

La verdad es que parece un juego divertido, además así hacéis ejercicio juntos. Pero de vez en cuando procura mirar los ojos de Maica, y si la ves un poco cansada deberías tener el detalle de sentarte con ella un ratito, ¡los humanos no somos tan enérgicos!

Ronroneitos!

Freud dijo...

Bueno, también nos damos masajitos mutuamente y me echo mis buenas siestas, lo que pasa que aún no he llegado a contaros esa parte, pero prometo contarlo proximamente.

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