Viaje a mi nuevo hogar

Cuando estabamos ya fuera de la casa, nos dirijimos hacia el coche de Antonio. Yo no había visto nunca algo similar, pero seguí en mi actitud de gato valiente sin decir ni miau, mientras Maica dejaba el mascotín en el asiento trasero y lo aseguraba bien. Luego entraron en el coche Antonio y Maica y cerraron las puertas del vehículo. Entonces comenzó a sonar un estraño ruido que me daba mucho miedo, una especie de run run, y aquello empezó a moverse lentamente. Fuera del coche estaba Lourdes, que se despedia de nosotros con la mano y luego se metía en la casa rápidamente, porque ese día hacía mucho frio.
El coche cada vez se movía más rápido y las luces de las farolas pasaban por las rendijas del mascotín a un ritmo que me mareaba. Me dedique a contemplar a Maica, que estaba dentro de mi campo de visión, esperando que hiciera algo, pero me dijo algunas palabras cariñosas y se volvió mirando hacia el frente.
No quería parecer un cobarde y mucho menos dar lugar a que me siguieran llamando con un nombre de nena asi que aguanté un buen rato quietecito sin rechistar, pero el viaje estaba siendo muy largo y yo ya estaba cansado de estar en esa caja encerrado, asi que comencé a maullar.
Maica se volvió y me dió una cosa para comer muy rica parecida al jamón que le había dado Lourdes para el camino, me hacia mimos de vez en cuando a través de la reja, pero no me sacaba de alli.
Reconozco que llegó un momento en que ya estaba cabreado de estar enjaulado y me puse un poco nervioso agitando la reja todo lo que pude, la mordía, le daba unos zarpazos, pero aquello no se movía y no tenía forma de salir.
Me pusieron una música suave que me decían que me amansaría. Ja!! ¿pero quien se creen estos que soy yo?!! la música no estaba mal y la estuve escuchando un ratillo, pero yo soy un gato, y mami siempre me ha dicho que los gatos tenemos que ser libres, si por amansar entendían que me iba a quedar calladito sin protestar escuchando la musiquita lo llevaban claro.
!!Quiero salir de aqui!! !!YA!!
De nada me sirvió exigir que me sacaran, me la habían liado bien, estaba atrapado, asi que no me quedó más remedio que esperar a llegar a nuestro destino.
Cuando por fin el coche paró y Maica me dijo que habíamos llegado respire profundamente. Aleluya!!

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