La puerta misteriosa

En los ultimos días, había estado ensayando mis habilidades en el uso del idioma humano, tratando de comunicarme mejor con mis padres adoptivos, e hice todo tipo de maullidos probando cuales eran más efectivos a la hora de conseguir que me entendieran adecuadamente cuando necesitaba conseguir algo.
La puerta misteriosa tras la cual desaparecían a diario Antonio y Maica me tenía intrigadísimo y era necesario desplegar todas mis capacidades para averiguar que se escondía tras ella. Logicamente ellos ya debían saber que sucedía alli y debía convencerles de que me llevaran con ellos o me contaran que ocurría para que siempre me dejaran al otro lado sin enterarme de nada.
Fruto de mis múltiples intentos en pronunciar maullidos comprensibles para los humanos, descubrí uno que le hizo especial ilusión a Maica. Nada más pronunciarlo salía corriendo como loca hacia mi para achucharme con mucho cariño pese a su alergia, era como si se curara de todos sus males en el acto, y no importaba si se encontraba detrás de la puerta misteriosa o no, el caso es que salía de donde quiera que estuviese a atenderme. El maullido en cuestión era "mama" pero he de reconocer que a pesar de que trataba de pronunciarlo bien no siempre me salía igual, era bastante complicado, me esforzaba mucho porque cada vez que me salía la alegría de Maica era tal que incluso decidía celebrar juntos el acontecimiento con suculentos filetitos de jamón York.
Creo que dicho maullido debía ser interpretado por Maica como una muestra de cariño sin igual, algo asi como cuando llamaba a mi mamá. Eiii!! un momento, ¿será que la estoy llamando mamá? uyyy si eso era asi, quizás la estaba dando a entender algo confuso. Yo quería mucho a Maica, pero como mamá adoptiva, porque mamá ya tenía una y no la iba a olvidar jamás. Asi pues se me ocurrió probar con un nuevo maullido que fuese parecido y que significase mamá adoptiva o algo similar y me salió "mamau". Era tan parecido que a Maica también le gustó mucho, lo cierto es que no funcionaba igual que "mama", parecía desilusionarse algo y no conseguía tanta celebración, pero si que me servía para llamar notablemente su atención en el buen sentido, asi que lo anoté en mi mente felina para utilizarlo con más frecuencia.
Todas las mañanas a las 10 en punto llamaba a Maica para que me diera el desayuno, pero no se que habría tras la puerta misteriosa que a veces no atendía inmediatamente mi llamada y tardaba en aparecer. Sin embargo me acordé de el nuevo maullido y vi que en cuanto lo utilizaba se daba mucha más prisa en acudir a mi llamada.
Uno de los días apareció muy rápido y con unos ojos que parecía que llevaban pesas en los párpados, estaba totalmente atontada, hasta el punto que por una vez dejó la puerta cerrada pero no demasiado bien ajustada, se veía una pequeña rendija por la que la luz asomaba. Mientras Maica echaba en mis platos mi desayuno yo aproveché para empujar la puerta misteriosa con mis patitas y al fin esta se abrió.
Al traspasar el umbral pude ver que había una habitación con una gran cama como protagonista y otra puerta que daba a un cuarto de baño mucho más grande que el de Antonio.
Caramba!! y este era todo el misterio?!! una cama? asi que... ¿lo que venían a hacer Antonio y Maica alli era descansar? que insociables!! acaso no podían dormir conmigo? desde luego no sería por falta de espacio.
En mi recorrido por la habitación pude descubrir sobre una mesita junto a la cama un montón de cajitas de cartón y paquetes de pañuelos de esos con los que tanto me gustaba jugar, asi que me puse manos a la obra para pasar un buen rato jugando con aquellas cajas, hasta que la aguafiestas de Maica apareció muy enfadada por la puerta. ¿Que haces aqui?!!! deja las medicinas!! me gritó muy alterada.
Salí corriendo de alli y me escondí debajo de la cama. Caramba!! seguro que era esto lo que estaban escondiendo!! no podía dar crédito a mis ojos de lo que encontré allí. Debajo de la cama había un campo de juegos enorme lleno de cajas muy grandes de diferentes alturas y con ruedas muy divertido, donde podías esconderte, jugar al pilla pilla e incluso desplazarte sobre ellas si cogías un poco de impulso. Uyyy!! que divertidooo!!.
A Maica debió darle un poco cargo de conciencia no haber compartido su campo de juegos conmigo, porque inmediatamente se puso a jugar conmigo al pilla pilla persiguiendome por entre las cajas. Me lo pasé en grande hasta que ella decidió que ya estaba bien de juegos y me amenazó con un mounstruo que tienen en la casa que gruñe muy fuerte al que llaman aspirador.
Aquel mounstruo me daba mucho miedo, asi que salí corriendo fuera de la habitación que acababa de descubrir, no obstante mi aventura había merecido la pena y ya sabía que se escondía tras la misteriosa puerta.

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