
Cuando un gatito se pierde, los humanos miran tu placa y saben que eres una personalidad importante, algo asi como un Nobel gatuno, e inmediatamente se ponen en contacto con tus humanos para avisarles de que te encuentras en problemas, de esa forma se hace un despliegue de medios para devolverte a tu hogar con todo tipo de comodidades, ya que es evidente de que eres un tipo de prestigio reconocido.
El premio de hecho ha de ser tan solemne que para asegurarse de que lo conservas de por vida, sin peligro de que puedas perderlo o de que otro ocupe tu lugar suplantando tu identidad, te colocan un chip como se hace en el servicio secreto felino, y de este modo, con una moderna tecnología punta humana eres reconocido en cualquier sitio como un agente o figura importante. El chip me lo implantaron sin que me diese cuenta en una de mis visitas al centro de las personas con batas verdes de las que Maica es amiga y pasa totalmente desapercibido ante los ojos de cualquiera.
Estuve pensando incluso en adoptar un nombre más profesional y llamarme agente 007 vidas, pero creo que la discrección es otra de las virtudes de un agente secreto felino, asi que podeis seguir llamándome Freud, gato Freud.
De hecho Maica ya debía haber tenido antes en casa a una agente secreta felina, porque una de sus gatitas se llamaba Gatahari, pero claro,con ese nombre tan evidente debió de ser descubierta por algún agente canino y tuvo que escapar de casa para no poner en riesgo su vida.
Bueno, pues nada, os dejo una foto mía con mi condecoración para que os deleiteis con mi presencia y mi planta de dandy. Eso si, no digais nada, que sea un secreto entre nosotros eh, con que lo sepa mami es suficiente.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada