Historia de amor felino

Pues aunque no os lo creais, ya estoy un poquito más cerca de convertirme en una estrella de Hollywood. Resulta que no hace mucho me enteré de que la Metro Goldwyn Mayer había contratado a un león al que habían lanzado a la fama solo por rugir en todas las películas de la casa, asi que sin pensármelo dos veces le propuse a Maica que probase a ver si hacíamos el negocio redondo y me fichaban para alguna gran empresa cinematográfica que valorase mis dotes interpretativas.

Es evidente que si se trata de hacer papelones, los gatos somos expertos, y mucho más elegantes que nuestros familiares felinos más grandes, ya se que habra quien diga que su elegancia es única, pero debería tenerse en cuenta la cantidad de elegancia por metro cuadrado y sin duda un gato tiene tanta elegancia como ellos, solo que concentrada en un espacio pequeño, vamos, que somos como el buen perfume francés, esencia pura.

El caso es que los directivos de la industria cinematográfica deben de estar ahora de vacaciones y no han atendido nuestro ofrecimiento, sino es evidente que ya tendria mi lugar como protagonista para jubilar al primo león, pero mientras tanto he estado ensayando con la Metro Gato Mayer, una prestigiosa firma del cine gatitolandés que me ha ofrecido un papel protaginista junto a Maica en un corto titulado "Historia de amor felino".

El papel he de reconocer que estaba chupado, solo tenía que hacer algunas de las cosas que hago a diario para demostrarle a Maica lo mucho que me mola, asi que sobra decir que he estado brillante, espectacular, soberbio, en fin no hay suficientes calificativos para definir la excelencia felina que me caracteriza.

La pobre Maica sin embargo... en fin, es humana, asi que hace lo que puede, pero ahora que no nos escucha os diré que ha estado un poco forzada, pero es que los humanos son asi de exagerados para todo, les haces dos carantoñas y ya parece que se derriten y empiezan a soltar chorradas con tono estúpido, algo asi como el que usan con los cachorros humanos. Son asi, la naturaleza humana es fácil de engatusar, pero es que son excesivos para todo, tiras un día un jarroncito de nada y solo porque se hace añicos montan un número.... uffff, pues tampoco es para tanto, vale que hace un poco de ruido al caer y te llevas un buen susto, pero lejos del respingo inicial, el resto del papelón podrian ahorrárselo ¿no? , son malos actores sin duda, no como yo, que rompa lo que rompa no tengo más que poner mis ojitos de bueno y todo el mundo jurará que no hice nada. En fin, no se lo tengais en cuenta, pobre mujer, que bastante tiene con hacer el ridículo para encima tener que apedrearla.

Bueno, sin más dilación, os dejo con el video para que podais disfrutar de mi arte, que se que ya estais ansiosos por ver lo guapo que salgo.

Ahhh, los que quieran mi autógrafo o necesiten una cita para solicitarme permiso para la creación del club de fans, que hablen con mi representante a la salida de la gala de entrega de los Oscar, que yo estaré un poco atareado luciendo por la alfombra roja y guiñando el ojo a las churris mininas, debeis entenderlo, ser galán tiene su precio.

3 comentarios:

La Gatera dijo...

¡Caramba, Freud! Estás enorme y a un paso del estrellato, amigo. Y conste que Maica no nos ha resultado tan forzada como dices: será que tú eres todo un perfeccionista...

¡Saludetes gatunos!

Freud dijo...

Claro que estoy enorme, es que soy todo un tiarrón ya. Mi papá era un gato negro enorme, cruce con gato montés, y lo llevo en los genes, asi que entre la embergadura de papi y la belleza de mami, era evidente que yo tenía que se todo un dandy. un cálido ronrroneo para mis colegas de La Gatera.

mili dijo...

Adorable ♥♥♥

Publicar un comentario